sábado, 26 de noviembre de 2016

EEUU PIDE QUE LOS FABRICANTES 'CAPEN' LOS SMARTPHONES DE FORMA AUTOMÁTICA A LOS CONDUCTORES

La Administración Nacional de Seguridad Vial (NHTSA) ha emitido la segunda parte de su plan para reducir la siniestralidad en las carreteras causada como consecuencia de distracciones al volante. Un hecho que ha provocado el mayor incremento de las muertes en la carretera en los últimos 50 años, alcanzando las 17.775 personas fallecidas en los primeros seis meses del año.



La NHTSA no duda en ligar estas funestas cifras con el uso del smartphone mientras se conduce por lo que ha decidido "proponer una serie de directrices voluntarias", tal y como las ha clasificado, a los fabricantes de smartphones y los desarrolladores de apps -Google y Apple-. Estas se basan en la petición de limitar de forma automática varias de las funciones del dispositivo una vez que el propietario se dispone a conducir.

En concreto, lo que se solicita es que se incorpore en los teléfonos móviles el 'Modo conductor', que consistiría en la vinculación automática del smartphone con el sistema de infoentretenimiento del coche y la consecuente prohibición de acceso a determinadas aplicaciones. Entre las vetadas estarían los servicios de mensajería, el acceso a redes sociales, la visualización de contenido audiovisual o la nevagación por internet, permitiendo así las llamadas y los sistemas de navegación aunque únicamente a través de la interfaz del coche, de forma limitada y por control de voz.

Cabe recordar que esta es la segunda parte del plan para reducir las muertes en carretera que se inició en 2013. Por aquel entonces se apostó por instar a los fabricantes de vehículos a instalar sistemas de integración con el smartphone en sus coches. El resultado fue el incremento del número de modelos que nacieron con Apple CarPlay o Google Android Auto incorporados.

El Secretario de Estado para el Transporte de Estados Unidos, Anthony Foxx, ha asegurado que "millones de americanos se ponen en riesgo por culpa de sus teléfonos. Estas recomendaciones son puro sentido común, y ayudarán a los diseñadores de teléfonos móviles a crear productos que contribuyan a la seguridad en la carretera".


Una visión que ha sido criticada por Gary Shapiro, consejero delegado de la Asociación de Consumidores de Tecnología norteamericana (CTA, por sus siglas en inglés), afirmando que la NHTSA no goza de potestad para introducirse en el desarrollo de los productos de la industria tecnológica: "No tiene autoridad para dictar el diseño de aplicaciones para smartphones y otros dispositivos que se utilizan en los coches. Su jurisdicción legal comienza y termina con el equipamiento relacionado con el motor del vehículo", concluyó.