miércoles, 5 de octubre de 2016

RECICLAR NEUMÁTICOS YA ES UN TERCIO MÁS BARATO QUE HACE DIEZ AÑOS

Cada año se recogen y se reciclan o reutilizan en España un 115% de los neumáticos fuera de uso (NFU). Todo un cambio en la cultura hispana de la industria neumática que se ha producido en la última década.




"Lo que hace diez años era un residuo que se desechaba, que nadie sabía qué hacer con él, con el agravante de tener un ciclo de vida de cientos de años -se fabrica para ser indestructible-, es hoy un recurso económico con otras aplicaciones. Hemos pasado de un residuo a un recurso, cuyo proceso de obtención, eso sí, aún no es económicamente rentable en sí mismo", explica Gabriel Leal, director general de Signus. Su objetivo es garantizar la correcta gestión medioambiental del neumático usado, como establece el Real Decreto 119/2005.

Recoger y transportar neumáticos y utilizar después la energía necesaria para separar sus componentes y triturarlos tiene unos costes. Los productos y materiales que se obtienen en el proceso tienen valor económico, pero en la actualidad, fundamentalmente por falta de demanda, ese valor no ha llegado a cubrir esos costes. Reciclar es caro y lo paga el consumidor cada vez que compra un neumático. La buena noticia es que si hace diez años los usuarios contribuían al proceso de reciclaje con 1,98 euros por neumático comprado, como reflejaban las facturas, en estos momentos esa cantidad se ha reducido a 1,33 euros, un 33% menos.

Es decir, la contribución del usuario es cada vez menor y eso, como señala Gabriel Leal, "se ha logrado optimizando los procesos de gestión y dando valor añadido y nuevas aplicaciones a los productos que se obtienen del neumático. Nuestro reto es lograr que los costes del reciclaje se compensen con lo que se obtiene por los productos de ese proceso".

Reciclar el 115%
En 2015, Signus recogió en toda España 186.285 toneladas de neumáticos fuera de uso, en los 25.371 puntos de generación que lo solicitaron, principalmente servicios de neumáticos y talleres. La cantidad total gestionada de neumáticos fuera de uso fue superior a la recogida y a la puesta en el mercado de sus productores adheridos, alcanzando las 190.038 toneladas, de las cuales 24.305 toneladas se destinaron a preparación para su reutilización -neumático de ocasión o recauchutado-, 99.103 se separaron en acero, caucho y fibra textil; cien toneladas se destinaron a obra civil, 62.878 se utilizaron en el coproceso de fabricación de cemento -se incorporaron 15.330 toneladas al producto final obtenido-, 2.731 toneladas sirvieron para generar energía eléctrica y 921 toneladas a instalaciones de pirólisis.

Y es que, frente a otros flujos de residuos como pueden ser los envases, el papel o el cristal, cuyo reto es convencer al ciudadano de la bondad de contribuir al cuidado del medio ambiente depositando sus residuos en los contenedores dispuestos para ello, los recicladores de neumáticos se encuentran con que deben recoger más de los que se han vendido legalmente; guardar neumáticos fuera de uso no está al alcance ni de los talleres.

No hay directiva europea en esta materia, no ha hecho falta que la Comisión fijara unos objetivos de recogida. De hecho, no hay tasas o porcentajes marcados. El sector está obligado a recoger sus residuos, como la mayor parte de los productores, por el principio de responsabilidad, que indica que todo el que pone un producto en el mercado es responsable de su adecuada gestión medioambiental. Sin embargo en 2005, la administración española consideró importante, debido a los vertederos de neumáticos que había en distintos puntos de nuestra geografía, organizar la recogida y la gestión, que recayó por el Real Decreto 16/19 de 30 de diciembre de 2005, en los fabricantes e importadores. Otra cosa es el coste, que corre por cuenta del usuario.

Los productores tienen que declarar los neumáticos que han vendido cada año y abonar a Signus los 1,33 euros por unidad correspondientes para que se encargue de su tratamiento. "Recogemos, como ha ocurrido en 2015, hasta un 15% de más", explica Gabriel Leal, "y ello se debe a diversos factores: productores que no declaran, flujos que no están regulados, como puede ser el de los neumáticos procedentes de los desguaces; los importadores de neumáticos usados, pero reutilizables, que no declaran su entrada en el mercado español. Y al final todos esos neumáticos alcanzan el final de su vida útil, y llegan a nosotros". Lo que no recibe Signus son los 1,33 euros de ese 15% de neumáticos de más, con lo cual hay que cubrir el coste de su recogida y tratamiento con lo que aportan los productores que sí declaran. Así las cuentas no cuadran.

De las 300.000 toneladas de neumáticos que se generan en España anualmente, sólo 200.000 están regulados. La Administración tiene responsabilidad en esos flujos no regulados. Los vacíos de normativa en desguaces y neumáticos reutilizables, no están en la agenda de los legisladores. Pero sí parecen dispuestos a regular el flujo de neumáticos de gran tamaño, como los de uso agrario e industrial, con más de metro y medio de anchura que hoy no contempla la normativa.


Ya está previsto un nuevo Real Decreto, que sustituirá al de 2005, que aún no se ha aprobado por la falta de acuerdo para formar Gobierno, que sí los incluye.

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