martes, 16 de junio de 2015

CONTINENTAL PISA HACIA LA CONDUCCIÓN DEL FUTURO



El camino hacia la conducción automática hace tiempo que comenzó y cada vez son más los asistentes que podemos incorporar a nuestros vehículos. Uno de sus destacados fabricantes es Continental, que ya tiene en marcha la conducción del futuro. Para implementar sus infinitos avances en automoción, trabaja sin descanso en el circuito de Contidrom. Unas inmensas instalaciones situadas en Hannover en las que no dejan de probar cada sistema, asistente o componente con el objetivo de llevarlos a producción cuanto antes. Y nosotros lo comprobamos durante el TechShow organizado por la marca.



Los sistemas de frenada automática en caso de emergencia son una de sus prioridades y Continental ya tiene desarrollados varios asistentes que funcionan de forma fiable en diferentes vehículos de pruebas. En situaciones reales de conducción, el sistema detecta peatones, ciclistas y otros vehículos para responder al instante ante cualquier imprevisto. Una capacidad de frenada puesta a punto en la pista indoor del Contidrom, la llamada AIBA (Automatic Indoor Braking Analyzer) que ensaya con coches a 150 km/h. Así es como en un futuro habrá solución ante los despistes o fallos humanos que cuestan numerosos atropellos en ciudad o colisiones en carretera.


Pero la conducción automática no solo consiste en frenar en caso de emergencia. Habrá un día en el que no haga falta sujetar el volante ni pisar pedal alguno porque será el propio vehículo el que, una vez en marcha, circule de forma autónoma obedeciendo las señales de tráfico que se encuentre a su paso. Y así es como se mueven los vehículos de prueba de Continental. Son capaces de mantener una velocidad constante con distancia de seguridad por sí mismos, frenan en curvas cerradas o ante límites de velocidad, aceleran cuando las condiciones lo permiten y responden ante peligros imprevistos.

Para todo ello, cada prototipo (modelos de BMW, Volkswagen, Ford, etc) está equipado con infinidad de sensores, radares y cámaras desarrolladas por Continental que recogen y transmiten toda la información necesaria. Estado de la carretera, proximidad de objetos, posibilidad de aparcamiento (y posteriores maniobras controladas con el smartphone desde fuera del vehículo), condiciones meteorológicas, señales de tráfico, detalles de circulación y cualquier detalle que a muchos conductores se nos escapan a diario.


Aunque hay más. Porque el trabajo de Continental no acaba en amueblar el coche para que pueda recoger toda esa información y moverse por su cuenta. El plan de la compañía es el llamado 'e-Horizon' con el que todos los coches puedan estar conectados a través de la nube para interactuar entre ellos y hacer posible un constante intercambio de información actualizada. Así será como un vehículo avisará a otro de lo que se va a encontrar 100 metros delante y posibilitar una reacción a tiempo. Por ejemplo, nosotros evitamos una colisión frontal en carretera cuando circulábamos detrás de un todoterreno que nos dificultaba la visión; él mismo fue quien nos alertó del incidente al momento de encontrárselo.

Todas las cámaras y radares (de varios rangos de visión y con diferentes acometidos) desarrollados para alcanzar la conducción autónoma serán indispensables en los coches del mañana por cuestiones de seguridad, pero sus beneficios también alcanzan temas de sostenibilidad. Ya que, si un coche es capaz de conocer su recorrido, también podrá maximizar el ahorro de combustible y las emisiones de CO2. Algo en lo que Continental trabaja desde hace tiempo con el desarrollo de motores híbridos y componentes que aumenten la eficiencia de futuros modelos, como conductos de aire acondicionado, correas de distribución, cadenas, suspensiones, neumáticos para coches híbridos o eléctricos y un sin fin de elementos 'verdes' pensados por y para la ecológica.


Y como la conectividad es una pieza fundamental en el camino hacia la automatización y los planes del 'e-Horizon', los dispositivos de infoentretenimiento de Continental también han sido pensados para facilitar su uso a conductor y pasajeros incorporando un diseño futurista. Cámaras interiores que sustituyen a los retrovisores y aumentan el rango de visión, pantallas táctiles de última generación y diseño, displays intuitivos o materiales sintéticos de alta calidad y bajo coste. Un poco de todo que hará del habitáculo un mundo desconocido hasta ahora.


En definitiva, una extensa lista de componentes y sistemas pensados para un futuro cada vez más cercano. Y mientras esperamos a verlos en la producción en serie, nosotros podemos confirmar que su implementación traerá consigo enormes beneficios para la conducción. La cantidad de atropellos e impactos a gran velocidad que evitamos en el asfalto de Hannover pueden dar fe de ello.

No hay comentarios:

Publicar un comentario

Solo comentarios relacionados con la información de la página.