lunes, 27 de marzo de 2017

LOS SECRETOS DEL DESARROLLO DEL NUEVO HYUNDAI i30 EN NÜRBURGRING

La Nueva Generación Hyundai i30 ha completado 480 vueltas de pruebas al Nordschleife, que equivalen a 180.000 kilómetros de uso por un cliente.
El centro de pruebas de Hyundai en Nürburgring, inaugurado en 2013, ya acumula más 20.000 vueltas de experiencia al “infierno verde”.
Gracias al intenso trabajo de desarrollo realizado en Nürburgring, la Nueva Generación Hyundai i30 goza de un comportamiento envidiable.



El i30 de Nueva Generación es un coche completamente europeo. Ha sido diseñado y desarrollado en el centro de diseño e ingeniería de Hyundai en Rüsselsheim (Alemania), y se fabrica en la moderna planta de Nošovice (República Checa), capaz de producir 1.500 coches al día. Entre ambos procesos, decenas de prototipos del i30 de Nueva Generación han sido testados en las más duras condiciones para comprobar su durabilidad, y dotar al nuevo modelo de comportamiento dinámico eficaz y orientado al gusto europeo.

Numerosos escenarios han sido testigos de este intenso trabajo de evaluación y mejora, en las condiciones invernales más frías de Suecia y en las más cálidas del sur de España, en carreteras llanas a nivel de mar y en escarpados tramos de los Alpes. Pero las pruebas más intensivas se han realizado en el circuito de carreras más exigente del mundo, el famoso Nürburgring Nordschleife, donde Hyundai dispone de un impresionante centro de pruebas.

El mejor centro de pruebas de durabilidad y comportamiento

Con un trazado de 20,8 kilómetros, con 73 curvas (33 a izquierdas y 40 a derechas) y un desnivel de 300 metros, el “infierno verde” es el mejor recorrido del mundo para llevar al límite la fiabilidad y rendimiento de un vehículo, por su combinación de todo tipo de curvas, baches, rasantes, subidas, bajadas, asfaltos… y sus duras condiciones climáticas. Por ese motivo, Hyundai inauguró allí en 2013 su mayor centro de pruebas, en un edificio de cuatro plantas con 3.622 m2 de oficinas y talleres.

"El centro de pruebas en el circuito de Nürburgring ha aumentado nuestra capacidad de análisis, aportando beneficios directos a nuestros clientes en términos de calidad y rendimiento de los vehículos que producimos. Este centro nos permite probar la fiabilidad y la capacidad de conducción de nuestros vehículos de una forma rápida y precisa”, asegura Axel Honisch, general manager del centro técnico de Hyundai Motor Europe. "Nürburgring es un desafío único para cualquier vehículo y el sitio perfecto para poner a prueba la durabilidad de un automóvil. Aplicamos lo que aprendemos ahí en el desarrollo de todos nuestros vehículos”.

“Nuestros test de 10.000 kilómetros en Nürburgring, al 95% de la capacidad del vehículo, equivalen a realizar entre 150.000 y 180.000 kilómetros en carreteras convencionales” declara Albert Biermann, vicepresidente ejecutivo de pruebas de vehículos y de desarrollos de alto rendimiento del Grupo Hyundai.

Un proceso de trabajo metódico

El centro de Nürburgring sirve de banco de pruebas a los departamentos de transmisiones y diseño, y a la división de evaluación del Centro de Diseño e Ingeniería de Hyundai en Rüsselsheim. En el mítico trazado alemán se comprueba la durabilidad de todos los componentes mecánicos; y también la dirección, la afinación de la suspensión, la calidad de rodadura, el comportamiento dinámico, las relaciones de la caja de cambios y la afinación de los sistemas electrónicos del motor y el chasis.

El flujo de información es constante, entre los centros de Nürburgring y Rüsselsheim, y de ambos con el centro de I + D de Hyundai en Namyang. “Al haber ocho horas de diferencia horaria entre Alemania y Corea, cuando nosotros descansamos, ellos trabajan, y la evolución no se detiene nunca”, explica Biermann.

Como las instalaciones de Nürburgring están situadas al lado de la pista, los ingenieros pueden realizar ajustes y modificaciones sobre los vehículos casi de manera simultánea con las pruebas que van realizando sus pilotos. Las jornadas de evaluación son agotadoras para ingenieros, pilotos y vehículos. El proceso de trabajo normal suele comenzar por el montaje en varias unidades prototipo de los componentes y ajustes a probar. Los pilotos las prueban en la pista y, de vuelta al centro, transmiten a los ingenieros sus sensaciones al volante en función de parámetros preestablecidos.

Los ingenieros también “escuchan” al coche, tras descargar todos los datos recopilados por multitud de sensores instalados en diversas partes del vehículo. Se trata de recolectar la mayor capacidad de información posible a través de un sofisticado sistema de adquisición de datos, idéntico a los que se emplean en competición. Velocidades, temperaturas, esfuerzos, aceleraciones… todo queda registrado.

Toda esa información es enviada a Rüsselsheim y Namyang, donde se analiza en profundidad y sirve para desarrollar nuevos componentes, ajustes y calibraciones; que se montan en una nueva unidad y vuelven a testarse en la pista. El proceso no se detiene hasta que no se alcanza el objetivo perseguido.

Todas las pruebas en pista son realizadas por pilotos de la casa, con una amplia experiencia en el desarrollo de vehículos. Pero Hyundai también recurre a consultores externos como Dirk Schoysman, piloto con más de un millón de kilómetros de pruebas sobre prototipos y que conoce cada bache de Nürburgring. Este cruce de información y opiniones enriquece el proceso de desarrollo con nuevos puntos de vista. Normalmente, se recorren 600 kilómetros al día de pruebas. Y cada vuelta al circuito se realiza, como mínimo, al 90% de la capacidad del coche, con un tiempo por vuelta objetivo que no se debe superar.

Desde la apertura del centro de Nürburgring, Hyundai Motor ha probado 40 coches en este escenario, que han recorrido más de 20.000 vueltas al circuito. En total, se han hecho 416.000 kilómetros de pruebas, lo que equivale a 7,6 millones de kilómetros de uso por los clientes. Y estas cifras siguen aumentando cada día.

El resultado: el mejor i30 de la historia

El nuevo Hyundai i30 se beneficia de toda esta experiencia, y de lo aprendido en el desarrollo de la anterior generación de este modelo, que ya se realizó en este circuito. Con el anterior modelo incluso se desarrollaron versiones de competición para las 24 Horas de Nürburgring.

La Nueva Generación Hyundai i30 ha completado 480 vueltas al Nordschleife, en las que se han realizado pruebas de fiabilidad aceleradas y para definir su comportamiento dinámico. Cada vuelta en esta pista equivale a 380 kilómetros de uso normal, por lo que se ha recorrido el equivalente a 180.000 kilómetros.

Por ejemplo, el nuevo motor TGDI de 1,4 litros fue probado al 95% de su capacidad durante 10.000 km,  equivalentes a más de 150.000 kilómetros de uso normal en vías públicas. Todos los componentes mecánicos del nuevo modelo han sido testados a fondo en el “infierno verde”, demostrando su extraordinaria durabilidad. En cuanto a los frenos, el nuevo equipo con grandes discos delanteros de 288 milímetros demostró en Nürburgring su tremenda eficacia y resistencia a la fatiga.

A la hora de definir el carácter de la Nueva Generación Hyundai i30, se partió de la premisa básica que todo automóvil Hyundai debe cumplir: dotarlo de un comportamiento seguro, sano y natural, independientemente de las actuaciones de las ayudas electrónicas. De esta forma, primero se trabajó en el desarrollo y afinación de todos los componentes mecánicos del chasis, para que el i30 se comporte de un modo sano sin ayudas electrónicas. Una vez conseguido este objetivo, se continúa el desarrollo y afinación del control de estabilidad y otras ayudas electrónicas; en el propio circuito y en pistas deslizantes específicas.

Los ingenieros de desarrollo buscaron dotar a este modelo de un comportamiento ágil y natural, para que el conductor se sienta plenamente conectado con su coche. El resultado es un automóvil con una dirección precisa, natural y conectada; un manejo ágil, sensible y predecible; y una conducción dinámica, sin comprometer la comodidad y con un buen control de la carrocería.

El punto de partida era excelente, porque el i30 de Nueva Generación dispone de una carrocería 28 kilos más ligera y un 22% más rígida que la de su predecesor, además de un nuevo chasis diseñado para aunar conducción dinámica y comodidad.

Un elemento que contribuye a conseguir este objetivo es la nueva suspensión trasera multibrazo con brazo inferior doble y amortiguadores de alto rendimiento. En Nürburgring se trabajó mucho en el ajuste de sus geometrías (caídas, avances y convergencias) para mejorar la manejabilidad y precisión del i30 de Nueva Generación. En comparación con su predecesor, la dirección es un 10% más directa y la respuesta del vehículo a las órdenes del conductor es 15 milisegundos más rápida. Además, se ha conseguido un tacto más preciso, lineal y natural.


El resultado de todo este trabajo es otro objetivo cumplido por parte de Hyundai, porque la Nueva Generación del i30 goza del comportamiento dinámico, el tacto de conducción y la seguridad de marcha que los ingenieros buscaban en las fases iniciales de desarrollo de este modelo.

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