lunes, 2 de enero de 2017

LA PROGRESIVA DESAPARICIÓN DEL MOTOR DIÉSEL CONTINÚA: LAS VENTAS DISMINUIRÁN MÁS EN 2017

La demanda de motores diésel parece estar en caída libre en España donde este tipo de motores llegó a superar el 70% de las ventas en 2010. De esa espectacular superioridad en el mercado, el año 2016 va a terminar con un reparto casi equitativo en ventas de los motores de gasóleo respecto a los motores de gasolina.



Los efectos del 'dieselgate', los precios cada vez más cercanos a los de la gasolina, las amenazas fiscales de las administraciones sobre todo lo que tenga que ver con el gasóleo, las etiquetas penalizadoras y el incipiente avance de otro tipo de motores híbridos o eléctricos ?sin embargo todavía por debajo del 3% del total- parece que han acabado para siempre con la supremacía comercial de las versiones diésel.

Pero el fenómeno no sólo se da en España, en otros países de Europa como Reino Unido o Francia ocurre lo mismo y el diésel pierde fuerza día a día. En un lustro, la demanda global de vehículos diésel ha bajado en el viejo continente de 51 a 48%. Y eso a pesar de la nueva generación de motores de gasóleo diseñados para cumplir con la normativa Euro 6 que, en algunas mediciones como el dióxido de carbono, son incluso más limpios que sus homólogos de gasolina y además muchos de ellos van dotados de filtros de partículas.

Pero de nada le ha valido lo anterior al diésel para evitar ser ahora el 'malo de la película' tanto para las administraciones como para los compradores que, después de largos años fieles a sus ventajas particulares como menor coste y consumo, reniegan ahora de él para pasarse a la gasolina. Y no es para menos pues ya se oyen voces autorizadas para la prohibición absoluta de circulación para este tipo de vehículos a partir de la próxima década. Incluso ya hay ayuntamientos europeos que aplican vetos transitorios de circulación a los diésel durante los periodos de alerta por contaminación.

También en 'renting'

La estrepitosa caída del diésel ha afectado en primer lugar al mercado de particulares, pero no ha tardado en contagiarse al de flotas, un cliente que hasta ahora se nutría casi al completo de automóviles funcionando con gasóleo. Según datos de los responsables en renting, en pocos años la demanda por su parte podría mermarse del actual 95% al 80% para seguir cayendo en favor de coches de gasolina, híbridos e híbridos enchufables.

La situación no deja de preocupar a los fabricantes europeos, que apostaron en su día muy fuerte al diésel. Ahora tendrán que adaptar sobre la marcha su producción de motores a la cambiante demanda e invertir en optimizar aún más la tecnología diésel que ya se encareció mucho ?unos 1.000 euros por unidad- para cumplir la norma Euro 6. Este fuerte incremento que se traslada al precio final del automóvil ha obligado a la mayoría de fabricantes a abandonar en sus gamas más bajas las versiones diésel en favor de pequeños motores de gasolina.


El próximo mes de septiembre entrará en vigor la normativa Euro 6-2, con la cual se equipararán las emisiones de los motores de gasolina con las de los diésel. Esto, unido a que un motor de gasóleo consume hasta un 20% menos que uno de gasolina de la misma potencia, dejará a los diésel en mejor lugar en cuanto a su impacto medioambiental puesto que contribuirán en menor medida al efecto invernadero. A partir de entonces, resultará paradójico que los diésel sean condenados en el mercado y las legislaciones en base a los 'pecados' cometidos por sus antecesores.