lunes, 24 de octubre de 2016

CITROËN C3 LA EVOLUCIÓN

Citroën sigue reinventándose. Puso la primera piedra de su nueva época con el C4 Cactus en 2014 y ahora da otro paso con la tercera generación del C3, un coche que nació en 2002 y del que desde entonces ha comercializado 3,5 millones de unidades. El coche se aleja de los monovolumen por formas y proporciones para jugar en la liga de los turismos, en este caso de los utilitarios en el entorno de los cuatro metros de longitud (le falta un centímetro).



El estilo bebe claramente en las líneas que estrenó el C4 Cactus, como demuestran los 'airbumps' que protegen los laterales de la carrocería y ahora son más afinados; o el frontal con un doble plano muy marcado. La imagen general es más desenfadada y ligera, sobre todo por los colores escogidos y las casi 40 combinaciones que salen de 'agitar' las nueve tonalidades para la carrocería con las tres que se ofrecen para el techo.


Accedemos al habitáculo, nada recargado a la vista, y mucho nos suena a conocido: los grandes y apetecibles butacones, la plancha horizontal que recorre el salpicadero, los tiradores de las puertas de estilo asa o la pantalla multifuncióntáctil de siete pulgadas. Los ajustes y materiales menos a la vista están a la altura del segmento y de los precios de estos modelos, pero gusta ver que se aprendió de los errores del C4 Cactus. Las ventanas posteriores son normales, no de compás, y la banqueta posterior se puede abatir 
A pesar de que la altura se ha reducido en cuatro centímetros, hay que ser de talla XXL para dar con la cabeza en el techo. Y si quien se sienta delante mantiene el asiento en una posición razonable, también hay hueco suficiente para las piernas de quien se coloca a su espalda. Obviamente, detrás tres adultos son multitud.
En capacidad para equipajes se mantienen las excelentes cotas del anterior C3, pues los 300 litros son de lo mejor que se encuentra en estos tamaños. Por cuestiones de seguridad estructural es difícil de resolver, pero desagrada el escalón que hay que superar para colocar los bultos. Bajo el suelo, encontramos kit antipinchazos. Para contar con rueda de galleta o de repuesto hay que pagar (120 euros).

Gracias a las regulaciones de volante y asiento, es fácil encontrar la posición de conducción preferida. La instrumentación (con relojes clásicos la principal) es clara y completa, todo queda a mano, la pantalla multifunción ahorra muchos botones y tenemos suficientes huecos para dejar objetos. Algunos tan grandes como la guantera principal, de 6,5 litros de capacidad.
El nuevo C3 no estrena plataforma, sino que recurre a una adaptación de la que se usaba antes. También son conocidos los motores, más numerosos los de gasolina (68,82 y 110 caballos) visto que los de gasóleo (75 y 100 caballos) están en una lenta pero segura retirada en modelos de este tamaño. Pero se trata de bloques bastante modernos, por ejemplo de 1,2 litros y tres cilindros los de gasolina. Elcambio es siempre manual de cinco velocidades, salvo el modelo de gasolina más potente que, como opción, puede llevar uno automático de seis. Automático de verdad, no el desafinado e incómodo manual robotizado. Salvo los gasolina más pequeños, todos los demás motores viene con sistema de parada y arranque automáticos.
No se necesita más potencia
No necesitamos muchos más caballos porque es un automóvil relativamente ligero (entre 976 y 1.090 kilos) y porque sobran para el uso urbano y alrededores. Si nos vamos a desplazar por carreteras convencionales y queremos poder mantener un ritmo rápido, nuestra recomendación es optar a las variantes más potentes con cada combustible. El consumo medio varía entre 3,2 y 4,7 litros según las homologaciones oficiales. Sin embargo, Citroën ha realizado sus propias mediciones en condiciones de uso real y, por ejemplo, el c3 Puretech 82 gasta seis litros; el diésel de 75 caballos, 4,9 litros; y el gasolina con 110 caballos y cambio automático, 6,8 litros.

Justo esa variante es la que pudimos probar en una larga toma de contacto. Si hay que definirla en una palabra, agradable es la adecuada. Vibra un poco al ralentí y el Start&Stop es brusco al volver a arrancar, pero empuja de forma muy progresiva y la transmisión es especialmente suave. Se puede cambiar de marcha en modo manual secuencial, pero sólo a través de la palanca. Las suspensiones están muy enfocadas al confort.
A altas velocidades sobre autovías o carreteras de amplio trazado y buen firmeaíslan perfectamente el interior. Si nos vamos al extremo opuesto, mal trazado y mal firme, hay que bajar el ritmo porque los balanceos surgen pronto. En ciudad, la valoración también es alta, aunque no deja de tener ese sello Citroën que da unacierta libertad de movimientos a la carrocería. Los asientos, por cierto, nos parecieron muy buenos después de cerca de tres horas de ruta.
Equipamiento Tecnológico
Decíamos que Citroën se está reinventando y, por ejemplo, sigue poniendo a punto distintos sistemas que resuciten el proverbial confort que la hizo famosa décadas atrás. Que tarden si en el camino llegan a un coche tantas ayudas y sistemas como los que recibe el nuevo C3. La mayoría son conocidos y la mayoría, de serie como ocurre con el asistente de arranque en pendiente, el control de presión de neumáticos, la alerta de cambio involuntario de carril, el lector de señales, el aviso de cansancio en el conductor o el que advierte de vehículos en el ángulo muerto.

Luego, según acabados se añaden otros elementos de confort o conectividad, como el sistema Mirror Screen que permite replicar un Smartphone en la pantalla multifunción, el Connect Box con el que tenemos teleasistencia, la cámara de visión trasera o la navegación conectada a distintos servicios. Pero la palma se la lleva la ConnectedCAM, una primicia mundial
Se trata de una cámara HD colocada debajo del espejo retrovisor del interior, junto al parabrisas y que trabaja con un objetivo gran angular (120 grados). Puede grabar tanto imágenes fijas como vídeos de unos 20 segundos hasta llenar una capacidad de 16 GB. Se puede enlazar con una app gratuita que instalamos en nuestro teléfono y, gracias a ello, compartir todo lo que fotografiemos o grabemos.

ConnectedCAM: vista desde el nuevo Citroën C3
La mayoría serán por mero ocio, pero también se ha previsto su utilidad en caso deaccidente. En ese caso, la grabación se activa de forma automática y permite, además de recuperar los 30 segundos previos, añadir otro minuto más. Puede ser una interesante medida de cara al seguro del coche, ya que también permite geolocalizar el vehículo, aunque en Citroën señalan que ni la han desarrollado por este motivo, ni se lo han planteado a las aseguradoras.
Este invento no viene de serie en ningún C3 y según la terminación, obliga a pagarentre 300 y 500 euros. Tampoco los airbumps salen gratis, salvo en el acabado Shine. Para el básico (Live) no están disponibles y para el intermedio (Feel) solo aparecen dentro de un paquete que cuesta 1.650 euros e incluye navegador, climatizador, llantas de 16 pulgadas y la pantalla táctil.

Los precios, ya descontada la campaña de lanzamiento, oscilan entre 11.750 euros (PureTech 68 Live) y 18.450 euros (HDi 100 Shine).

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