No hay tantas diferencias
entre el Toyota Hilux Dakar V8 de 325 CV que llevará Fernando Alonso en el
próximo Rally Dakar y el Toyota Hilux que está a la venta en la Red Oficial de
Concesionarios de Toyota España.
El Toyota Hilux Dakar tiene
como base el modelo de calle, con modificaciones en el chasis, el motor, la
caja de cambios o el depósito de combustible, entre otros, para que se adapte
al rally más duro del mundo.
TOYOTA GAZOO Racing, como
aglutinador de todas las actividades de competición de Toyota, tiene entre sus
grandes objetivos el lograr trasladar todo lo aprendido en el mundo de las
carreras a la calle, de forma que los modelos que Toyota destina a sus clientes
y que están disponibles en su extensa red de ventas se beneficien, tarde o
temprano, de la experiencia y aprendizaje en la competición.
Así sucede por ejemplo con la
tecnología híbrida, que es puesta a prueba por TOYOTA GAZOO Racing en el
Campeonato Mundial de Resistencia —World Endurance Championship (WEC)— para,
posteriormente, llegar a la amplia y variada gama híbrida eléctrica de Toyota.
El funcionamiento del sistema híbrido eléctrico autorrecargable de un Yaris
hybrid, un Corolla hybrid, un Toyota C-HR hybrid o un RAV4 hybrid es
básicamente idéntico al sistema de propulsión híbrido del TS050 HYBRID con el
que TOYOTA GAZOO Racing participar en el WEC.
Algo similar sucede en el caso
del Toyota Hilux Dakar con el que Fernando Alonso participará en el próximo
Rally Dakar en Arabia Saudí (5-17 de enero) y el Toyota Hilux que cualquier cliente
tiene a su disposición en la Red Oficial de Concesionarios de Toyota España. No
hay tantas diferencias como, a priori, se podría pensar. Y ambos son sinónimo
de fiabilidad, durabilidad y calidad. De hecho, uno es el vigente ganador del
Rally Dakar y el otro es el pick-up más vendido del mercado.
El Toyota Hilux Dakar de
Fernando Alonso se basa en el Toyota Hilux de calle aunque con diversas
modificaciones para poder afrontar con garantías el rally más duro del mundo.
Así, cuenta con un motor más potente, suspensiones, frenos, embrague y caja de
cambios específicos y un depósito de combustible de mayor capacidad, lo que
permite afrontar grandes etapas maratón en el desierto.
Si el Toyota Hilux que
cualquiera puede adquirir se propulsa gracias a un eficiente motor diésel 2.4
D-4D de 4 cilindros en línea y 150 CV a 3.400 rpm, ofreciendo un par máximo de
400 Nm, el Hilux Dakar cuenta con un propulsor de gasolina V8 de 5.0 litros y
325 CV a 5.000 rpm, con una impresionante cifra de par (620 Nm) y una brida en
la admisión de 37 mm para cumplir con la normativa. La ECU es de la Serie M del
especialista MoTeC.
Las cajas de cambios también
son diferentes, ya que el Hilux V8 de Fernando Alonso monta una transmisión
secuencial SADEV de 6 velocidades, mientras que el Hilux de calle lleva una
automática Super ECT, de igual número de relaciones. Ambos Hilux cuentan con
diferencial de deslizamiento limitado, delantero, trasero y central en el caso
de Hilux Dakar y con bloqueo delantero y trasero en el Hilux “convencional”.
Los dos Hilux, el de calle y
el de competición, comparten carrocería de tipo pick-up, aunque el de Fernando
Alonso es ligeramente más corto pero más ancho, con una altura muy similar, una
batalla menor y una mayor altura libre al suelo, con el objetivo de poder
superar grandes dunas sin problemas. Así, frente a los 5.330 mm de longitud de
Hilux, el coche de Alonso para el Dakar se queda en 4.810mm. La anchura es 14
cm mayor en la versión para el Rally Dakar —1.995 mm frente a 1.855 mm—, mientras
que hay 18,5 centímetros de diferencia en la distancia entre ejes a favor del
Hilux de calle —3.085 mm / 2.900 mm—.
Con una altura de 1.840 mm,
Hilux Dakar sólo es 1,5 cm más alto que Hilux en su versión comercial de doble
cabina —la más alta de las tres opciones de la gama—. La altura libre al suelo
es de 270-350 mm en Hilux Dakar, frente a los 293 mm (mínimo) del Hilux de
calle. El peso es claramente menor en la variante de competición: 1.850 kg
—peso mínimo según reglamentación— por 2.095 kg.
La configuración de la
suspensión delantera (doble horquilla) coincide en ambos Hilux, no así la
trasera, de eje rígido con ballesta en el modelo de calle y de doble horquilla
de nuevo en Hilux Dakar. Éste lleva llantas de 16 pulgadas con neumáticos de
taco grande, mientras que Hilux, en la versión doble cabina, lleva llantas de
aleación de 17 pulgas con neumáticos todo uso, no tan enfocados a off-road,
aunque puede equiparse con todo tipo de gomas para fuera del asfalto, incluidas
algunas de grandes tacos. Los amortiguadores del Hilux Dakar son del
especialista Reiger.
El sistema de frenos del Hilux
de Fernando Alonso cuenta con pinzas de seis pistones con refrigeración
líquida, mientras que en la versión para el público masivo las pinzas son de 4
pistones (eje delantero); los frenos traseros son de tambor. El depósito de
combustible del Hilux Dakar es gigante comparado con el de Hilux de calle, ya
que son 520 litros (homologación FIA FT3) frente a 80 litros, por otro lado una
cifra nada despreciable en vehículos de calle.
Aunque es evidente que hay
diferencias entre ambos, como no podía ser de otra manera, hay muchas
similitudes y, quizá, la más relevante sea que tanto el Hilux de calle como el
Hilux Dakar son claro ejemplo de cómo Toyota hace las cosas: con pasión y
emoción, con calidad y fiabilidad, cuidando cada detalle y desarrollando los
mejores componentes para cada vehículo y para el uso que se va a hacer de
él.
No hay comentarios:
Publicar un comentario
Solo comentarios relacionados con la información de la página.