sábado, 13 de agosto de 2016

669 FALLECIDOS, TRÁGICO BALANCE EN LAS CARRETERAS ESPAÑOLAS

La DGT achaca este incremento de siniestralidad al aumento de desplazamientos por carretera, pero hay más alcohol, más drogas, más distracciones, más excesos …

La siniestralidad en las carreteras españolas, que en los últimos años se había reducido de manera notable, vuelve a repuntar con fuerza en 2016: 53 víctimas mortales más hasta julio con respecto a los siete primeros meses del año anterior, según las estadísticas oficiales de la DGT. O lo que es lo mismo, 669 fallecidos, una cifra inasumible en una sociedad avanzada como se supone que es España.




La Dirección General de Tráfico achaca este notable incremento de víctimas en lo que va de año al aumento de los desplazamientos por carretera. Según los datos de la DGT, desde enero se han producido 222 millones de desplazamientos por carretera, con un incremento de 12 millones respecto a las cifras del mismo periodo de 2015. Y comparando las cifras solo del mes de julio, en 2016 han sido 41,7 millones de desplazamientos, es decir 2,5 millones más que un año antes, siempre según las cifras facilitadas por Tráfico.

Hay más desplazamientos por carretera, pero también los coches nuevos son mucho más seguros por incorporar sistemas de ayuda a la conducción más sofisticados, como el freno de emergencia automático o el control de crucero adaptativo, y porque su estructura es mucho más resistente, llevan más airbags y son más seguros en caso de un choque.


Durante los últimos años, la crisis ha hecho que hubiera menos desplazamientos y la política de más radares de la DGT ha permitido que la tendencia a la baja de la siniestralidad tuviera su continuidad, pero todos estos años el organismo encargado de la vigilancia del tráfico en España no ha hecho casi nada para mejorar la seguridad en las carreteras. Y ahora florecen nuevamente los problemas que siempre han estado de forma latente en torno a la conducción en España.
El mantenimiento en las carreteras españolas es casi nulo, no se hace nada para señalizar bien las carreteras, para poner las señales necesarias y quitar los miles de señales que lo único que hacen es incordiar y despistar a los conductores. No se arreglan los baches, tampoco se reparan los guardarraíles y los motoristas, que cada día sufren una mayor siniestralidad, siguen reclamando unas defensas en las carreteras adaptadas a las motocicletas, que por cierto casi nunca llegan.
Pero lo peor de todo es la falta concienciación de los conductores sobre los peligros que supone sentarse al volante de un coche o a los mandos de una moto y sobre la poca responsabilidad. Ayer, nuestros lectores tenían acceso a un estudio elaborado por Ford en base a unas encuestas realizadas a conductores jóvenes europeos que ponen los pelos de punta. Se trata de un informe a nivel europeo, pero en el que se  advierte que el 57% de los conductores jóvenes, de entre 18 y 24 años, admite superar los límites de velocidad, el 43% envía mensajes con el móvil y, lo más grave, un 11% reconoce haber visto videos o series de televisión mientras conduce.
Seguimos sin tener educación vial en los colegios españoles y las estadísticas de la DGT son escalofriantes. El 43,1 % de los conductores fallecidos en accidente de tráfico en carretera durante el pasado año que fueron analizados por el Instituto Nacional de Toxicología y Ciencia Forenses (INTCF) dio positivo en alcohol, drogas y/o psicofármacos. De los 275 conductores fallecidos que dieron positivo, el 66,9 % había ingerido alcohol; al 31,6 % se le detectó algún tipo de droga y un 26,5 % había consumido psicofármacos.

Los datos reflejan un aumento del consumo de alcohol, psicofármacos y drogas entre los conductores fallecidos en carretera comparados con los resultados de la memoria de 2014. La presencia de alcohol ha aumentado del 26,2 % en 2014 al 29,3 % en las víctimas de 2015. El 70 % de los conductores fallecidos con alcoholemia positiva presentó una tasa de alcohol superior a 1,2 g/L, un porcentaje que se eleva al 74,5 % en el caso de los peatones atropellados.
Otro factor muy importante es la edad del parque español de vehículos, con una media de 11,6 años y subiendo. Un factor de riesgo muy importante como lo demuestra el hecho de que la media de edad de los coches implicados en un accidente con víctimas mortales fue de 13,7 años para los coches, 11,1 años en el caso de las motos y 12,1 años para la furgonetas. Además, muchos de estos coche viejos ni siquiera tienen un mantenimiento acorde con su edad.
Si se quiere solucionar el problema de la siniestralidad hay que mejorar las infraestructuras, rejuvenecer el parque de vehículos y  sobre todo concienciar a los conductores de los peligros que supone sentarse al volante tras beber unas copas o drogarse, del peligro de llevar el móvil en la mano, de circular muy pegado al coche de delante, de sentarse en el coche sin cinturón, de llevar a los niños sin el cinturón o sin su sillita correspondiente. Y por supuesto cumplir las normas, los límites de velocidad, los “stop” o los semáforos rojos. Cumpliendo todo eso, con una conducción responsable, algo que es bastante sencillo de lograr, las víctimas mortales podrían ser casi cero.

No hay comentarios:

Publicar un comentario

Solo comentarios relacionados con la información de la página.