martes, 11 de junio de 2019

DECORACIONES MÍTICAS PARA EL NUEVO PORSCHE 935

Siete opciones para setenta y siete unidades
 El Porsche 935 fue diseñado para la competición. La segunda generación de este modelo ha sido presentada recientemente y lo único que faltaba era la decoración adecuada, que ya está disponible con siete opciones distintas para la producción limitada de 77 unidades que se va a realizar.



Hay modelos Porsche de competición que los apasionados a las carreras nunca olvidarán. Sus diseños legendarios también contribuyeron a su fama, al igual que lo hizo su rendimiento en pista. La decoración no hacía que un Porsche fuese más rápido, pero sí más atractivo. Estos diseños tienen reservado un lugar muy especial en el corazón de los seguidores que recuerdan, por ejemplo, cómo el Porsche 935 blanco de Martini Racing, basado en el 911, recorría a toda velocidad la recta de Mulsanne del circuito de Le Mans; aquel “Moby Dick” causaba auténtica sensación. También es mítico el Porsche que fue decorado como el despiece de un animal de granja, con partes del vehículo semejantes a los cortes de un carnicero. Fue apodado “Pink Pig” (“Cerdo Rosa”) y provocó gran entusiasmo entre la afición.
El equipo de diseño de Porsche, junto con Grant Larson, ha desarrollado siete posibles decoraciones para la segunda generación del Porsche 935, que brindan una nueva interpretación de una era pasada del automovilismo. "El 935 que salió de la línea de producción incluía piezas de metal acabadas en color gris ágata y fibra de carbono sin pulir, pero eso no es todo", comenta satisfecho Grant Larson.
"Hemos reinterpretado varias épocas del 935 mediante programas de diseño por ordenador, inicialmente orientándonos en la versión con los colores de Martini. Sin embargo, hemos tenido que recrear todos los elementos gráficos mediante realidad virtual y finalmente aplicarlo sobre la `piel´ del 935. Fue un proceso muy emocionante".
Iconos de la competición
Entre las decoraciones del nuevo Porsche 935 está la que rinde homenaje al legendario Porsche Salzburg Team, que en 1970 consiguió la victoria absoluta en las 24 Horas de Le Mans. Otras muestran numerosos detalles de los equipos privados que compitieron con ese coche, como es el caso de una con el famoso color azul y el logotipo de Gulf que tenía el equipo de John Wyer. Además, se ha recreado el diseño Interscope de Kremer Racing para los circuitos de Indianápolis o Daytona, el característico negro y oro de la antigua asociación con John Player Special o la versión Momo en color rojo, que consiguió sus primeros éxitos en el Giro de Italia en 1979. También se recuerda al Porsche 935 K3 de Kremer Racing y Dick Barbour, así como al patrocinio de la compañía Sachs. Por último, los más entusiastas quedarán extasiados al contemplar el color turquesa en el 935, fruto de la cooperación con el fabricante de calderas Vaillant.
“Tenemos ganas de ver el nuevo 935 en los circuitos. Cada decoración es apasionante y encaja con este Porsche como un traje a medida”, dice Grant Larson.
Un vistazo a las decoraciones del 935
 
John Wyer fue, sin lugar a dudas, uno de los directores de equipo más exitosos del automovilismo. Con el apoyo económico de Gulf Oil, Wyer consiguió la victoria con el Porsche 917 en el Campeonato del Mundo de Sport Prototipos de 1970 y 1971. Muchos aficionados recuerdan aún aquel llamativo color azul.
El piloto Gianpiero Moretti llevó un 935 rojo de Momo Racing a los libros de historia del automovilismo. Ya fuese en las carreras de Grupo 5, durante los 1.000 Kilómetros de Spa-Francorchamps, en Watkins Glen o Silverstone, este 935 llamó la atención de todos los espectadores.
El modelo 935 más importante, que contaba con el patrocinio con Sachs, lucía el dorsal 70. Dick Barbour recibió este modelo del equipo Kremer Racing poco antes del inicio de las 24 Horas de Le Mans. Junto con Brian Redman y John Fitzpatrick, consiguió luchar por la victoria hasta que las fuertes lluvias mandaron al traste todos sus planes. Sin embargo, el patrocinio de Sachs continuó y, en 1980, Dick Barbour consiguió la victoria en las 12 Horas de Sebring con otro 935.
El equipo privado Kremer buscaba contar con mejoras aerodinámicas en la versión oficial del 935 de 1977. El piloto Bob Wollek logró el triunfo en un bautismo de fuego en el circuito de Nürburgring, lo que le dio al patrocinador principal, el fabricante de sistemas de calefacción Vaillant, una gran visibilidad internacional. El “Infierno Verde” es una descripción adecuada tanto para la legendaria pista como para este 935.
Kremer también utilizó la icónica combinación de colores negro y dorado, que nació tras la colaboración con John Player Special. Esta versión del 935 dejó su sello, especialmente en el Grupo 5.
En 1970, el mundo quedó sorprendido cuando un pequeño equipo de Austria ganó las 24 Horas de Le Mans. Fue un triunfo del extraordinario coche de competición Porsche 917, que barrió a la competencia e hizo volar a sus pilotos. Ahora, esa decoración roja y blanca se recupera para el nuevo Porsche 935.
Bob Garretson y Brian Redman se unieron para competir con un Porsche 935 y ganar las 24 Horas de Daytona de 1981. El elegante diseño negro se mantuvo durante muchos más años de éxitos en competición.

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