lunes, 14 de agosto de 2017

ADIOS A LAS AYUDAS PARA LOS COCHES ELECTRICOS



El sector se queja de que los 14 millones han sido insuficientes y de la farragosa tramitación

El Gobierno dio luz verde al Plan Movea a finales de junio con un presupuesto de 14,26 millones de euros, destinados a dar ayudas a la compra de vehículos nuevos impulsados por energías alternativas -eléctricos, de pila de hidrógeno y a gas- y para la instalación de puntos de recarga para automóviles eléctricos.


A raíz del anuncio las marcas comenzaron a cerrar contratos de vehículos eléctricos a la espera de que se pudieran tramitar las solicitudes.El pasado 3 de agosto se abrió la tramitación vía online a través de la web www.movea2017.es. En sólo dos días, el presupuesto se agotó por completo. Ayer, dicha web avisaba de la no disponibilidad de fondos y de que si se solicitaba una ayuda entraría en reserva, a la espera de una posible liberación de fondos de alguna solicitud que no cumpliera con los requisitos y fuera desestimada.Así, el sector se queja de una dotación de fondos insuficiente y de una «farragosa tramitación», pues uno de los condicionantes: la entrega del vehículo eléctrico nuevo en menos de 10 días «será difícil de cumplir en muchos casos», explica Arturo Pérez de Lucia, director general de la Asociación Empresarial para el Desarrollo e Impulso del Vehículo Eléctrico (Aedive). Y sobre la cuantía de los fondos afirma que «poco hay que decir cuando no han durado más de dos días desde que se abrió la aplicación para hacer las reservas».Desde 2010, los sucesivos Gobiernos han incentivado la compra de vehículos eléctricos. Ha habido un Plan Movele dotado con 10 millones y dos ediciones del Plan Movea con 16,6 millones y 14,26 millones. Una apuesta escasa de 40 millones de euros si se tiene en cuenta que sólo la última edición del Plan Pive contó con 225 millones de euros. 

El Pive consistía en una ayuda pública de 750 euros para la compra de un vehículo nuevo si se entregaba uno viejo de más de 10 años.Lo único claro (ver gráfico adjunto) es que con ayudas a la compra de coches eléctricos, las ventas se elevan automáticamente. De ahí que desde el sector se reclame una continuidad y un plan estratégico para fomentar la implementación de un vehículo eléctrico. Eso sí, a diciembre de 2016, el parque circulante de vehículos eléctricos en España era de 19.037 unidades según los datos de Anfac, la patronal de los fabricantes, mientras que el parque móvil total según la Dirección General de Tráfico el año pasado fue de 32,1 millones de vehículos.Ahora el caballo de batalla son los 50 millones de euros para la ayuda de los vehículos eficientes que se detallan en una partida del Ministerio de Energía. Durante el debate de los Presupuestos Generales del Estado en mayo, el ministro de Economía, Industria y Competitividad, Luis de Guindos, dijo que dicha dotación serviría para «el nuevo programa de fomento para la adquisición de vehículos de bajas emisiones o movidos por energías limpias, fundamentalmente eléctrica. Este programa unirá el Movea y el antiguo Pive».De Guindos confirmó además que este programa único «contará a partir del último trimestre del año con 50 millones de euros».Falta por conocer entonces cuáles serán las condiciones y los vehículos nuevos que se podrán acoger a las nuevas ayudas. El temor de los que abogan por el coche eléctrico radica en que el Gobierno continúe fomentando vehículos diésel y de gasolina, dado que los impulsados por estos combustibles que cumplen la normativa de emisiones actual de la Unión Europea (Euro6) son calificados por los fabricantes como «los más eficientes de la historia». Además, los fabricantes insisten en que no se debe matar al diésel de forma súbita dado que, sólo en Alemania, da empleo a 800.000 personas.Desde Aedive se pretende hacer ver al Gobierno que un plan de incentivos con 50 millones que abarque también a los vehículos nuevos diésel y gasolina, no serviría para el fomento del vehículo eléctrico. Primero por su escasez de presupuesto y segundo porque la mayoría de los compradores se inclinarían por la opción más barata que no es precisamente el coche eléctrico.Desde Aedive, Pérez de Lucía insiste en que el vehículo eléctrico no sólo es beneficioso para reducir la contaminación de las ciudades sino también económicamente. «Se está produciendo una deriva en el automóvil hacia el eléctrico. Habrá 70 nuevos modelos electrificados en los próximos años y España, como octavo productor mundial de automóviles debe optar a estas adjudicaciones». De la misma opinión son los fabricantes de automóviles: «Un mercado doméstico débil, no facilita las adjudicaciones de nuevos modelos». Sin olvidar el negocio generado por las infraestructuras de recarga.
El sector se queja de que los 14 millones han sido insuficientes y de la farragosa tramitación
El Gobierno dio luz verde al Plan Movea a finales de junio con un presupuesto de 14,26 millones de euros, destinados a dar ayudas a la compra de vehículos nuevos impulsados por energías alternativas -eléctricos, de pila de hidrógeno y a gas- y para la instalación de puntos de recarga para automóviles eléctricos.

A raíz del anuncio las marcas comenzaron a cerrar contratos de vehículos eléctricos a la espera de que se pudieran tramitar las solicitudes.El pasado 3 de agosto se abrió la tramitación vía online a través de la web www.movea2017.es. En sólo dos días, el presupuesto se agotó por completo. Ayer, dicha web avisaba de la no disponibilidad de fondos y de que si se solicitaba una ayuda entraría en reserva, a la espera de una posible liberación de fondos de alguna solicitud que no cumpliera con los requisitos y fuera desestimada.
Así, el sector se queja de una dotación de fondos insuficiente y de una «farragosa tramitación», pues uno de los condicionantes: la entrega del vehículo eléctrico nuevo en menos de 10 días «será difícil de cumplir en muchos casos», explica Arturo Pérez de Lucia, director general de la Asociación Empresarial para el Desarrollo e Impulso del Vehículo Eléctrico (Aedive). Y sobre la cuantía de los fondos afirma que «poco hay que decir cuando no han durado más de dos días desde que se abrió la aplicación para hacer las reservas».
Desde 2010, los sucesivos Gobiernos han incentivado la compra de vehículos eléctricos. Ha habido un Plan Movele dotado con 10 millones y dos ediciones del Plan Movea con 16,6 millones y 14,26 millones. Una apuesta escasa de 40 millones de euros si se tiene en cuenta que sólo la última edición del Plan Pive contó con 225 millones de euros. El Pive consistía en una ayuda pública de 750 euros para la compra de un vehículo nuevo si se entregaba uno viejo de más de 10 años.
Lo único claro (ver gráfico adjunto) es que con ayudas a la compra de coches eléctricos, las ventas se elevan automáticamente. De ahí que desde el sector se reclame una continuidad y un plan estratégico para fomentar la implementación de un vehículo eléctrico. Eso sí, a diciembre de 2016, el parque circulante de vehículos eléctricos en España era de 19.037 unidades según los datos de Anfac, la patronal de los fabricantes, mientras que el parque móvil total según la Dirección General de Tráfico el año pasado fue de 32,1 millones de vehículos.
Ahora el caballo de batalla son los 50 millones de euros para la ayuda de los vehículos eficientes que se detallan en una partida del Ministerio de Energía. Durante el debate de los Presupuestos Generales del Estado en mayo, el ministro de Economía, Industria y Competitividad, Luis de Guindos, dijo que dicha dotación serviría para «el nuevo programa de fomento para la adquisición de vehículos de bajas emisiones o movidos por energías limpias, fundamentalmente eléctrica. Este programa unirá el Movea y el antiguo Pive».
De Guindos confirmó además que este programa único «contará a partir del último trimestre del año con 50 millones de euros».
Falta por conocer entonces cuáles serán las condiciones y los vehículos nuevos que se podrán acoger a las nuevas ayudas. El temor de los que abogan por el coche eléctrico radica en que el Gobierno continúe fomentando vehículos diésel y de gasolina, dado que los impulsados por estos combustibles que cumplen la normativa de emisiones actual de la Unión Europea (Euro6) son calificados por los fabricantes como «los más eficientes de la historia». Además, los fabricantes insisten en que no se debe matar al diésel de forma súbita dado que, sólo en Alemania, da empleo a 800.000 personas.

Desde Aedive se pretende hacer ver al Gobierno que un plan de incentivos con 50 millones que abarque también a los vehículos nuevos diésel y gasolina, no serviría para el fomento del vehículo eléctrico. Primero por su escasez de presupuesto y segundo porque la mayoría de los compradores se inclinarían por la opción más barata que no es precisamente el coche eléctrico.

Desde Aedive, Pérez de Lucía insiste en que el vehículo eléctrico no sólo es beneficioso para reducir la contaminación de las ciudades sino también económicamente. «Se está produciendo una deriva en el automóvil hacia el eléctrico. Habrá 70 nuevos modelos electrificados en los próximos años y España, como octavo productor mundial de automóviles debe optar a estas adjudicaciones». De la misma opinión son los fabricantes de automóviles: «Un mercado doméstico débil, no facilita las adjudicaciones de nuevos modelos». Sin olvidar el negocio generado por las infraestructuras de recarga.

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