sábado, 12 de septiembre de 2015

MENOS CARNÉS, MÁS AUTOESCUELAS




Si la lógica económica dice que la oferta termina ajustándose a la demanda, el sector de las autoescuelas en España ha roto la norma durante el transcurso de la crisis: entre 2008 y 2014 el número de nuevos permisos de conducir cayó nada menos que un 52% (pasó de 1,36 millones a 659.240), pero mientras tanto el número de centros que forman a los aspirantes creció un 16%, pasando de los 5.147 a 5.971.

Además, también subieron un 4% (desde 8.883 hasta 9.197) las secciones -oficinas bajo una misma enseña comercial- de esas autoescuelas.

El trabajo de campo lo ha realizado la consultora Pons Seguridad Vial, cuya directora general Shara Martin, señala la explicación a esa paradoja «en el cierre de centros y el despido masivo de muchos profesores, que han tomado en los últimos años como alternativa profesional el autoempleo poniendo en marcha sus propios negocios».


Eso, por el lado de la oferta, mientras que en el descenso en la expedición de carnés hay que prestar atención especial al colectivo de los jóvenes. Primero, es un grupo que se ha reducido demográficamente. Segundo, cuenta con pocas o ninguna posibilidad económica de adquirir un automóvil. Además, ya no lo miran con deseo, sea por cuestiones medioambientales o porque sus necesidades de transporte quedan cubiertas mediante uno público o por aquellos que han nacido -caso de BlaBlaCar- con el despegue del consumo colaborativo. De modo que, en lugar de gastarse el dinero en sacarse el carné, prefieren destinarlo al último smartphone o tablet.


Lo anterior ha hecho que el número de permisos B (para turismos, el grupo más numeroso) sea el que más haya caído en términos absolutos (412.238 licencias menos y un 48% de retroceso). En términos relativos, el más afectado ha sido el permiso A que permite conducir motocicletas de cualquier potencia. El endurecimiento, económico y legal, de los requisitos para obtenerlo hizo que en los seis años analizados se expidiesen 121.004 permisos menos, con un retroceso del 83%.

Casi lo mismo -desplome del 80%, con 86.424 menos- descendieron las licencias AM para ciclomotor, que casi recibieron la puntilla cuando, a finales de 2010, la edad mínima para obtenerlo pasó de los 14 a los 15 años. Es decir, solo uno menos del que permite acceder a motos de 125 centímetros cúbicos.


La investigación de Pons Seguridad Vial sí confirma otra regla económica básica: el descenso de la demanda provoca una mayor competencia de la oferta, comenzando por una reducción de los precios.


Y así, se constata que el importe medio para la obtención del permiso B ha pasado de los 781 euros de media en 2008 (considerando 20 clases prácticas) a los 604 euros de 2014. El abaratamiento ha sido drástico en provincias como Barcelona (de 1.270 euros a 720) o Jaén (de 827 a 300), aunque en otras el movimiento ha sido inverso. Por ejemplo, el coste en Toledo subió de 691 a 817 euros.

Fuente:FÉLIX CEREZO/elmundo.com

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