VÁMONOS QUE NOS VAMOS

No solo los aborígenes, sino
aquellos que tuvieron que emigrar de otras partes de España para poder tirar
para adelante en el aspecto textil o en la fábrica de SEAT Tarragona, en estos
días, están con las carnes abiertas.
Esto es un artículo de
opinión y, desde hace cinco años, nunca he querido insultar vuestra
inteligencia; deseo, por tanto, ser lo más cercano a vuestras circunstancias
diarias.