
El objetivo del programa, producido por Princess
Productions y liderado por la impresionante Naomi Campel, era encontrar la cara
de la modelo que reuniese todo lo necesario para representar a Max Factor, el
mundialmente famoso gigante de maquillaje. El equipo de Naomi compitió contra
los equipos de las supermodelos Caroline Winberg y Erin O’Connor en una serie
de desafíos parecidos a los que las modelos se encontrarán en la vida real,
para algunas de las marcas más reconocidas del mundo.