
El
incremento en el peso medio de pasajeros y su equipaje junto con el deseo de la
Unión Europea de tener un transporte más eficiente y una reducción de emisiones
de dióxido de carbono, ha llevado a la Comisión a proponer subir el límite del
peso permitido de los vehículos de dos ejes para pasajeros de 18 a 19
toneladas[1].