viernes, 7 de julio de 2023

LAS AYUDAS PARA ADQUIRIR UN VEHÍCULO MÁS SEGURO Y MENOS CONTAMINANTE NO DEBEN DISCRIMINAR LAS ETIQUETAS C Y ECO

El presidente de la Asociación Madrileña de Distribución de Automoción (AMDA), Carlos Bustillo, estima que sería más efectiva una exención del IVA, para fomentar la adquisición más democrática de vehículos eléctricos, que las rebajas en el IRPF recientemente aprobadas por el gobierno.



Las ayudas también deberían estar orientadas a renovar el parque automovilístico con vehículos etiqueta C y ECO, sin discriminar a segmentos de la población española para los que el eléctrico no es la solución a sus necesidades de movilidad actualmente.



La Asociación Madrileña de Distribuidores de Automoción (AMDA) estima que las actuales medidas de fomento del vehículo eléctrico, adoptadas por el Consejo de Ministros el pasado martes 27 de junio, pueden agravar la incertidumbre de los usuarios en lugar de ser un incentivo real para la compra de vehículos eléctricos y no fomenta la renovación efectiva, real y lógica que necesita el parque automovilístico español.

Los planes Moves existentes hasta ahora podrán sumar una rebaja del 15% en el IRPF por parte de los compradores de vehículos eléctricos hasta el 31 de diciembre de 2024. Sin embargo, para Carlos Bustillo, presidente de AMDA, “esta medida, que inicialmente podemos considerar positiva, puede agravar la incertidumbre y retraer la demanda que se podría estar generando por los elevados precios de este tipo de vehículos a los que no todos podemos alcanzar”.

“Sería mucho más interesante, democrático y equitativo, que la rebaja se tradujese en una exención del IVA, como ya se está aplicando en otros países europeos. De otro modo se está beneficiando mayoritariamente a un segmento de población, y penalizando además la renovación de un parque automovilístico que envejece mes a mes, debido a la incertidumbre generada, al cuestionar el futuro de los Euro6 y Euro7”.

Para el presidente de AMDA “no es una buena solución imponer exclusivamente la adquisición de vehículos con etiqueta 0, con unos precios claramente más elevados que los etiqueta C, a los que además se demoniza, con ayudas que discriminan directamente a compradores en función de sus posibilidades y para los que la falta de una infraestructura de recarga plenamente desarrollada está dificultando la movilidad con este tipo de vehículos a los usuarios que carecen de la posibilidad de instalarlo en su domicilio o lugar de trabajo”.

“El parque automovilístico español alcanza ya una media de 14 años y, además, un 30% de los vehículos carecen de etiqueta por razón del dilatado envejecimiento al que los estamos sometiendo. No toda la sociedad, no todos los usuarios, vivimos en ciudades, con infraestructuras adecuadas, en viviendas o empresas que posibilitan la instalación de puntos de recarga, costes aparte, que haga fácil su utilización. Y esto genera incertidumbre e indecisión sobre qué tipo de vehículo adquirir”, asegura Carlos Bustillo.

El 70% de la población española vive o trabaja en edificios y locales en los que es imposible, actualmente, la instalación de una infraestructura que permita la alimentación de las baterías de los vehículos eléctricos. O reside en entornos rurales con grandes distancias a recorrer sin infraestructuras eléctricas adecuadas.

Actualmente las ventas de vehículos etiqueta 0 representan un 2% del parque mientras que las etiquetas ECO están en el 18% y las C en el 65%. “Para ese elevado porcentaje de usuarios es mucho más interesante que se les ayude y permita acceder a vehículos etiqueta C o ECO, con un nivel de emisiones muchísimo más bajo que la enorme cantidad de vehículos con etiqueta B o directamente sin ningún tipo de distintivo medioambiental, que actualmente tenemos circulando”, señalan desde AMDA.

“Incentivar ayudas para el achatarramiento de vehículos altamente contaminantes, sin sistemas de ayudas a la conducción que contribuyen a mejorar el medioambiente y rebajar la siniestralidad, fomentando la renovación del parque español con vehículos más seguros, más eficientes, con unos niveles de emisiones más bajos gracias a las motorizaciones que cumplen la norma Euro6, y alcanzar una edad media más aceptable y cercana a la de Europa, debería ser el objetivo en el que trabajar” apunta el presidente de la Asociación Madrileña de Distribuidores de Automoción.

La adquisición de un vehículo es la segunda inversión más elevada a la que enfrentan las familias españolas, después de la vivienda, que además residen indistintamente en entornos urbanos, de diferente tamaño, o rurales con grandes distancias a recorrer, para los que el vehículo eléctrico no es, hoy por hoy, la solución ideal.

Según AutoScout 24, las búsquedas de vehículos eléctricos en Internet han caído hasta el 4% tras conocerse la letra pequeña de la medida aprobada por el gobierno, tras haber alcanzado el 25% de las búsquedas el lunes 26 de junio, cuando se realizó el anuncio.

Desde el portal de Sumauto han explicado que la caída, de 21 puntos porcentuales entre el lunes y martes pasado, se debe a que la iniciativa no incluye al vehículo eléctrico usado, no se adelanta el dinero ni se concreta una cantidad visible de ahorro para el consumidor, además de obligar a hacer la declaración de la renta a personas que no están obligados a presentarla por no superar el umbral de ingresos anuales.

“En la Asociación Madrileña de Distribuidores de Automoción consideramos que es un acto de responsabilidad concienciar a los conductores de los riesgos que conlleva circular con un vehículo y por tanto no se debe dejar de lado la posibilidad de que ambos, conductor y vehículo, estén preparados al cien por cien con toda su equipación en perfecto estado. Y desde AMDA no vamos a dejar de ser sus interlocutores con la administración para tratar de que se les facilite el acceso al vehículo que realmente responde a sus necesidades,” concluye Carlos Bustillo.

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