domingo, 7 de julio de 2019

JAVIER FERNÁNDEZ: “ES INCREÍBLE QUE UNA MULTINACIONAL COMO CARGLASS TRATE ASÍ A LAS PERSONAS”

  • Javier Fernández trabaja en el centro de Navalmoral de la Mata y representará a Carglass España en la final mundial del Best of Belron, que se celebrará en Barcelona los días 3 y 4 de junio de 2020.

  • Lo que más le sorprendió al llegar a Carglass fue el trato humano: “Yo venía de un taller pequeño y siempre piensas que en una multinacional eres solo un número, pero me siento aquí más valorado como persona y como trabajador que antes”.
  • Javier va a por todas en la competición internacional: “Yo no quiero ser el mejor de España, quiero ser el mejor técnico del mundo”.

Javier Fernández es el flamante campeón nacional del Best of Belron, competición que se disputó en Madrid y en la que superó a los otros cuatro semifinalistas que habían vencido en sus zonas. Natural de Talavera de la Reina y residente en Navalmoral de la Mata, donde trabaja en el centro Carglass de la ciudad, Javier comenzó a trabajar como aprendiz montador de lunas con 16 años y a sus 31 atesora una gran experiencia. Comenzó a trabajar en Carglass en abril de 2016 y, desde entonces, ha ganado una medalla de oro y otra de plata en el triatlón Spirit of Belron que organiza la compañía; además de ganar el Best of Belron nacional.
Javier representará a Carglass® España en el Best of Belron de Barcelona, que se celebrará el 3 y 4 de junio de 2020. Y acudirá a la competición mundial lleno de ilusión y con una mentalidad ganadora. “Más que soñar, tengo la creencia de que voy a ganar. De hecho, en el vídeo que nos hicieron antes del Best of Belron nacional nos preguntaron que por qué queríamos ser los mejores técnicos de España, y contesté que yo no quería ser el mejor de España, que quería ser el mejor del mundo”.
¿Cómo te hiciste técnico instalador de lunas de automóvil?
Empecé a trabajar en la cristalería del automóvil con 16 años. Yo quise dejar de estudiar y mi madre escuchó un anuncio en la radio de un taller de lunas. Entré como aprendiz y me enganché”.
¿Qué es lo que más te sorprendió al entrar a trabajar en Carglass?
Que aquí lo que importa son las personas. Yo venía de un taller pequeño y siempre piensas que en una multinacional eres solo un número, pero yo me siento aquí más valorado como persona y como trabajador que antes. Y no es algo normal, porque cuando se lo cuento a la gente, al final muchos me dicen “yo quiero trabajar ahí”. Paras mí es un orgullo trabajar en Carglass y aquí te cuidan como si fuéramos una familia. También destacaría que a nivel técnico siempre están innovando y avanzando para mejorar la calidad del trabajo y la calidad de los técnicos, siempre pensando tanto en el cliente como en los trabajadores”.
¿Era la primera vez que te presentabas a un Best of Belron?
No, era la segunda vez. El mismo año 2016 en el que entré en la empresa participé en la selección regional, pero me cogió algo desubicado, no me lo pude preparar como habría querido, ni tampoco conocía bien la nueva metodología de trabajo, porque solo llevaba unos meses en la empresa”.
¿Cómo preparaste la competición?
“Este año sí fui a por todas. Me lo tomé muy en serio, me preparé bien todas las pruebas y me apoyé en compañeros que ya habían vivido todo esto. Como conocía a Juan Manuel Alonso –representante de Carglass España en el último Best of Belron Internacional, celebrado en Frankfurt- le llamé y le pedí consejos: cómo controlar los nervios, qué procesos podía agilizar y cuáles no… Y él me ayudó mucho. Y una vez que pasé la semifinal, volví a tirar de él para la final nacional.
¿Qué fue lo que más entrenaste?
Este año no solo importaba la parte técnica, también importaba la velocidad. Y ese era un aspecto que había que entrenar mucho. Porque para hacer tantos procedimientos en el tiempo marcado, o te organizas bien, o es imposible. Lo que más entrené fue eso: practicarlo todo, incluso dónde poner el papel o la caja de herramientas para ser más eficiente. En el taller ponía todo el material en diferentes posiciones para ver cuál era su posición óptima para trabajar y para ahorrarme paseos. Y ahí, en la velocidad, fue donde le saqué ventaja a mis compañeros”.
¿Te ayudaron tus compañeros?
Me ayudó mucha gente para que yo pudiera llegar bien preparado a la final: mi formador técnico, mi área manager y mis compañeros de zona, que me apoyaron mucho para dejarme tiempo para poder entrenar en el taller. Quiero dar las gracias a mi jefe directo, que tuvo mucha mano para poder librarme un poco de la carga de trabajo diaria, en la medida de sus posibilidades”.
¿Cómo llevas la gestión de los nervios en competición?
Creo que bien. Yo ya he competido en otras cosas. Por ejemplo, dentro de Carglass he participado en el triatlón Spirit of Belron que se hace todos los años en Londres. El primer año que fui me traje la plata; y el año pasado dije que quería ir a por el oro, y me traje el oro en super sprint. Este año me he centrado en el Best of Belron”.
¿Cómo imaginas que va a ser el Best of Belron de Barcelona?
Imagino que será como en Madrid, pero con más gente y contrincantes. No me da ningún miedo y yo voy a por todas. Soy una persona muy competitiva y solo voy a tener una oportunidad en mi vida para ganar el Best of Belron internacional, porque una vez que ganas el nacional ya no puedes volver a presentarte. Al final, el nacional me lo preparé en tres semanas, como he podido y compaginándolo con mi trabajo. Para la competición internacional, Carglass me va a liberar bastante de mi trabajo durante seis meses y me va a ayudar a prepararme: voy a ir más que capacitado. Si en tres semanas he conseguido lo que he conseguido, no me imagino en seis meses…”.
¿Sientes la responsabilidad de representar a todos tus compañeros de Carglass España?
Más que responsabilidad, siento orgullo. Para mí es un honor poder representarles y que la empresa confíe en mí. Es un privilegio y una oportunidad que no todo el mundo puede vivir.
¿Has soñado que ganas en Barcelona?
Más que soñar, tengo la creencia de que voy a ganar. Si no lo creyera así, sería una tontería competir. Yo no voy allí a participar, voy a ganar. De hecho, en el vídeo que nos hicieron antes del Best of Belron nacional nos preguntaron que por qué queríamos ser los mejores técnicos de España, y  contesté que no quería ser el mejor de España, que quería ser el mejor del mundo. Y voy a poner todas la carne en el asador para ello.
¿Qué crees que será lo más difícil allí?
Todo… Sin saber el coche que es, es complicado. Cuando lo sepamos, nos lo estudiaremos de cabo a rabo. Puede ser la gestión de los nervios, por el ambiente y la gente, lo que determine si estás arriba o abajo”.
¿Y qué me dices de hacer una calibración ADAS en plena competición?
Es una parte importante y muy técnica. Es importante seguir todos los pases y que te salga todo bien a la primera, porque si no hay que volver a recolocarlo todo y pierdes tiempo. También cuenta que hay que usar niveles y láser, y de los propios nervios de la competición te puede temblar el pulso y no ponerlos bien. Pero para mí es más compleja la parte técnica del montaje en sí del parabrisas, que la posterior calibración de los sistemas ADAS.
Y en el trabajo diario del taller, ¿la calibración da mucha guerra?
Siguiendo los procedimientos que te da la máquina y las regulaciones que hay que hacer, el sistema de calibración va, por lo general, sobre ruedas. El problema es si te saltas algún paso, pero yo todas las que he hecho han salido bien. Algunos coches dan un poco más de guerra que otros, pero siguiendo la operativa es un trabajo que se hace muy bien”.

No hay comentarios:

Publicar un comentario

Solo comentarios relacionados con la información de la página.