martes, 1 de agosto de 2017

LA ACCIDENTALIDAD JUVENIL, LA MAYOR PREOCUPACIÓN DEL FISCAL VARGAS



Quiere que las 'malas prácticas' con ciclistas sean consideradas «infracciones graves»

Preocupación por el repunte de los accidentes mortales entre los más jóvenes, la distracción como causa fundamental de los siniestros o el aumento de la vulnerabilidad de los ciclistas. Estas son algunas de las reflexiones realizadas por Bartolomé Vargas, fiscal de Seguridad Vial, durante el análisis de la actuación de la Fiscalía durante el año 2016.


«Debemos informar más en los colegios y difundir qué ocurre cuando se toman alcohol y drogas al volante», afirmó ayer Vargas, tras recordar que el año pasado murieron 1.810 personas en España en accidente de tráfico, un 7% más.

De estas, 198 tenían entre 15 y 24 años, tramo de edad que registró un alza del 16% (más 1.415 heridos hospitalizados y 23.010 que no necesitaron ingreso). «No existía una estadística tan trágica para los jóvenes desde 2011. Sólo la franja entre 44 y 54 años registró una evolución más crítica (311, un 19% más)».

«Hay un sector de la juventud que no ha asumido la conciencia y los valores de la seguridad vial», consideró Vargas, que reflexionó sobre el efecto que tienen los medios, donde la conducción se percibe como una aventura o se asocia a determinadas emociones. Frente a esto, pidió reforzar la formación para obtener el permiso de conducir en el marco de un plan o estrategia nacional en el que colaboren tanto centros educativos como autoescuelas.

En cuanto a las causas, el fiscal destacó que «la distracción y los descuidos han estado detrás de la mayoría de los accidentes». Lo ejemplificó con varios datos. El primero: en 2016 las salidas de vía constituyeron la primera causa de muerte, 601 víctimas, un 33% del total. El segundo: hubo 117.921 sanciones por distracciones por el uso del móvil.

Vargas señaló que esta relajación también conduce a la velocidad excesiva, que se encuentra detrás del 29% de los accidentes. Recordó que en 2016, 2,5 millones de conductores (el 10% del total de las personas con carné) fueron multados por sobrepasar los límites. Para el fiscal, estas cifras son fruto de «la prisa y la tensión psicológica con la que se conduce».

El fiscal reflexionó sobre la influencia del alcohol y las drogas en los accidentes también es preocupante: «En más del 10% de los siniestros con víctimas -no necesariamente mortales- interurbanas el alcohol fue un factor decisivo. El porcentaje se eleva al 12% en el caso de las drogas». Según datos de la DGT, recogidos por la Fiscalía, en 2016 se realizaron 4,3 millones de controles de alcohol, de los cuales 1,46% resultaron positivos. De los más de 65.000 test de drogas practicados, más de un 39% fueron positivos.

Precisamente, de las 80.831 sentencias emitidas el año pasado por delitos contra la seguridad vial -un 3% menos que en 2015-, 50.552 fueron por consumo de alcohol y drogas, el 62%. El 31,7% (25.652) fue por conducir sin carné y 1.762 por conducción temeraria (2,1%), según datos aportados por el propio Vargas, que recalcó que un tercio del total de condenas por todo tipo de delitos impuestas en nuestro país fueron sobre seguridad vial.

En consecuencia, el año pasado 55.148 personas perdieron el carné. Otro de los datos que destacó es que «la inmensa mayoría» de los conductores condenados por delitos de tráfico no vuelven a delinquir: «Sólo entre el 3% y el 4% es reincidente».

Asimismo, Vargas incidió en la «problemática particular» de los ciclistas. El año pasado murieron 67 personas que iban en bicicleta, 9 más que en 2015. «Cuando se ven bicis en la carretera uno debe reducir la velocidad», indicó el fiscal, que considera que a algún conductor este colectivo «le estorba».

«A estos automovilistas la Fiscalía los va a perseguir. Hemos dado instrucciones a los diferentes cuerpos de seguridad para que investiguen los siniestros y las situaciones peligrosas en las que se pueden ver envueltos quienes van en bicicleta. Se considerarán como infracciones graves», sentenció Vargas, que finalizó con un aviso para los conductores que viajan en verano: «Hay que extremar la precaución, ya que el 30% de los fallecidos se concentran en los meses de julio, agosto y septiembre».