miércoles, 2 de enero de 2013

Lamborghini Diablo de Zagato ¿el futuro?



El Zagato Raptor se alejaba del diseño afilado que habían impuesto los de Sant’Agata en sus últimas creaciones y aprovechaba el uso de líneas curvas y finas y la cabina con techo de doble burbuja tan característica de Zagato.

Lo más impresionante el acceso al habitáculo por un gigantesco panel pivotante que cubría lo que hubieran sido unas puertas, la luna delantera y el techo, que además se podía desmontar para disponer de un descapotable al uso. Recuerda mucho al capó que da acceso al motor de algunos deportivos y prototipos de competición, por ejemplo los clásicos Grupo B de rallys. El chasis y la mecánica se tomó prestada de un Lamborghini Diablo, tracción total mediante, casi 500 CV de potencia y ausencia de ABS y control de estabilidad. Gracias a un extenso uso de fibra de carbono era incluso más ligero que el Diablo.
Por aquel entonces muchos llegaron a pensar que había nacido un demoniaco sucesor para el Lamborghini Diablo. Pero nada más lejos de la realidad, todo quedó en un prototipo plenamente funcional, eso sí, que se subastaría años más tarde y aún se conserva.

ADIOS AL La Chrysler Museum Foundation


La Chrysler Museum Foundation, una organización sin ánimo de lucro, no ha podido dar más de sí, y coincidiendo con el inicio de 2013, ha cerrado las puertas del museo Walter P. Chrysler, que contaba con 67 piezas históricas expuestas en una bonita instalación.

El caudal de personas interesadas en ver y pagar por estar en la muestra no era capaz de cubrir los costes de las instalaciones, que tampoco tenían suficientes aportaciones privadas.

Afortunadamente, gran parte de las piezas de la colección pasarán a la Chrysler Fundation, la rama sin ánimo de lucro de Chrysler, que se encargará de su cuidado y mantenimiento. Es de suponer que buscará también un nuevo lugar para que sigan pudiendo ser disfrutadas por los aficionados en algún tipo de muestra (el prototipo original del Viper no puede apartarse del público así como así).

Una historia triste para arrancar el año, pero al menos no se venderán en subasta las piezas de la colección, y se quedarán concentradas.