jueves, 11 de mayo de 2017

SONDAS LAMBDA DE BOSCH PARA UN FUNCIONAMIENTO LIMPIO Y EFICIENTE DE LOS MOTORES DE COMBUSTIÓN

„  Sonda lambda: revisar cada 30.000 km para mantener la eficiencia y consumo del motor
 
„  Más de 1.000 millones de sondas producidas por Bosch desde 1976

„  Experiencia de más 100 años de Bosch en electrónica del motor



Las sondas lambda funcionan como una regulación inteligente dentro del sistema de gases de escape del motor, midiendo la composición de los mismos. De esta forma garantizan, junto con la unidad de control electrónica, una mezcla óptima de aire y combustible, con el fin de que el motor funcione de forma suave, potente, eficiente y económica.

En caso de una sonda lambda defectuosa, que impida una correcta medición de los valores proporcionados por el sensor, la combustión pierde su eficacia y aumenta el consumo de combustible, pudiendo provocar daños irreparables en el catalizador. Esto ocasionaría que el vehículo incumpliera las normativas de emisiones de gases y, por lo tanto, que no supere la prueba de gases de escape en las ITV. Por todo ello, es aconsejable hacer revisar la sonda lambda cada 30.000 km.

Una diagnosis On-Board (OBD) realizada en el taller puede proporcionar información de forma fiable sobre si un sensor lambda necesita ser reemplazado o no. A través de los comprobadores de la serie KTS y de los analizadores de gases de escape, Bosch ofrece equipos de diagnosis que permiten una evaluación rápida y fiable del funcionamiento de la sonda. En la mayoría de los casos, los talleres encontrarán fácilmente la sonda lambda adecuada con la calidad de equipo original dentro de una gama de recambios Bosch de más de 1.200 referencias. Como socio competente para los talleres, Bosch ofrece equipos de diagnosis, piezas de recambio y los servicios relacionados, todo de una misma fuente.



Los principales fabricantes de vehículos confían en los más de 40 años de liderazgo de Bosch en la fabricación de sondas lambda
Como proveedor de sistemas para el automóvil, con una gran experiencia en el campo de la gestión del motor y con estrechas relaciones con los principales fabricantes de automóviles, Bosch, inventor de la sonda lambda, ofrece la opción adecuada para más del 85% de los vehículos del mercado. Desde 1976 hasta ahora, Bosch ha fabricado más de 1.000 millones de sondas con una producción anual superior a 45 millones de unidades y un desarrollo constante del producto. Esto significa que las sondas lambda Bosch siempre están al día según los estándares tecnológicos más actuales. Además, se entregan en el taller listas para su instalación inmediata, lo que supone un importante ahorro de tiempo y dinero. Esto es uno de los motivos por el que, todos los fabricantes de automóviles europeos y la mayor parte de los de otros continentes, montan de fábrica sondas lambda de Bosch en sus vehículos.

Electrónica en el vehículo
En los últimos tiempos, la electrónica en la automoción ha desempeñado un papel muy importante, por lo que los vehículos incorporan cada vez más productos electrónicos. Bosch, como proveedor de sistemas para el automóvil con una gran experiencia, es pionero y líder en componentes relacionados con los sistemas electrónicos, por ejemplo: la inyección directa de gasolina, los sistemas de inyección diésel de alta presión y la seguridad activa en la conducción.

Entre ellos, destacan los sensores de presión del raíl, que sirven para medir el nivel de presión del combustible existente en el raíl de los vehículos diésel. Ofrecen la máxima precisión de medición al cliente, son resistentes a los diferentes medios gracias a su sellado hermético, además de ser resistentes a la vibración y a las altas temperaturas. Tienen gran versatilidad en la conexión, y ofrecen un montaje fácil.

Sensores de giro de rueda de Bosch: sensación de seguridad
Los sensores Bosch han sido probados millones de veces en situaciones extremas. Los sensores de giro de rueda Bosch, en combinación con los sensores de rango de giro y los sensores de ángulo de dirección, captan exactamente los datos y los transmiten a la unidad electrónica central (ECU) antes de que el coche derrape o de que las ruedas se bloqueen, proporcionando los datos necesarios a los sistemas electrónicos ABS y  ESP®. Ambos sistemas fueron introducidos en el mercado por Bosch en los años 1978 y 1995, respectivamente.


Bosch ofrece productos de alta calidad avalados por sus 100 años de experiencia y sus más de 100 millones de unidades de sensores fabricados. Actualmente, el 45% del parque móvil en primer equipo, incorpora sensores Bosch.