sábado, 13 de mayo de 2017

LA ROTONDA

UN VERANO SIN SOL

Faltan examinadores cuando más falta hacen. Miles de alumnos que llevan ahorrando un dinerillo durante todo el año para poder sacarse el permiso de conducir y de esta forma tener la posibilidad, entre otras cosas, poder tener más oportunidades de empleo.

El grito en el cielo lo ha puesto José Miguel Báez, presidente de la Confederación Nacional de Autoescuelas, ha puesto al descubierto en una entrevista radiofónica la real dimensión del grave problema que está generando para las autoescuelas y sus alumnos la falta de examinadores de la DGT.

José Miguel Báez y la CNAE han venido denunciado un problema que llevará al cierre de numerosas autoescuelas, la mayoría microempresas (9.300), y miles de trabajadores, especialmente del profesorado (37.000 empleos en sector de los que más de 17.000 son profesores).

El presidente de la CNAE cree inevitable este caos para las autoescuelas, porque, ha reiterado, el Ministerio del Interior no pone solución a un problema que la CNAE viene denunciando desde el año 2013. Desde entonces las autoescuelas han advertido que se llegaría a esta situación, negada por la DGT hasta este mismo año, que ya reconoce una carencia de examinadores, por otra parte, en número menor al real calculado por las autoescuelas.

El presidente de la patronal de las autoescuelas ha asegurado que se ha tardado mucho en reaccionar para solventar el problema, al tiempo que ha explicado que el negocio de las tasas de examen es muy importante para la Dirección General de Tráfico, que sólo el año pasado ha obtenido un beneficio de alrededor de 70 millones de euros.

Cada aspirante ha de pagar para examinarse una tasa de 90,30 euros, que deberá pagar de nuevo si no aprueba en dos oportunidades y nuevamente la misma cantidad cada dos nuevas convocatorias. En 2017, la DGT ingresó por este concepto 114,5 millones de euros, de los cuales se obtienen esos 70 millones de beneficios, descontados los gastos de personal y los operativos.
Los alumnos de las autoescuelas son los grandes perjudicados por la mala prestación de este servicio, porque les cuesta más dinero la formación, acuden al examen peor preparados y suspenden con más facilidad. “Si los alumnos se ven obligados a interrumpir la formación por los retrasos en el examen, las autoescuelas tienen que parar sus coches. Si no hay facturación las autoescuelas se verán obligadas a prescindir de los profesores, en primer lugar”, ha advertido Báez.

Parece que el señor José Miguel Báez ha dado en la diana, ya que La Asociación de Examinadores de Tráfico (ASEXTRA) ha publicado en su blog la convocatoria de una huelga en los meses de junio y julio. Concreta la organización, que representa a los examinadores, que las movilizaciones empezarán el 2 de junio con una manifestación ante la Dirección General de Función Pública, en tanto convocará paros a partir de la última semana de junio y durante todo el mes de julio en toda España.

Compañeros, por dignidad, por amor propio, luchemos por nuestro puesto de trabajo. No podemos seguir en estas condiciones de trabajo y la única salida es paralizar este servicio hasta que se garantice que se consigue lo que por justicia nos pertenece”, argumenta el presidente de ASEXTRA, Joaquín Jiménez Murillo.

CONCLUSIÓN:

Ya está tardando el señor Gregorio Serrano, Director General de Tráfico y ¡cómo no! el propio ministro Zoido. Me imagino que no intentarán tapar el sol con un dedo, deben de coger el toro por los cuernos y no demorarse en las soluciones.

Escuchar sobre todos a las partes perjudicadas, y no olvidarse de absolutamente de nadie ni de nada. Son muchos años los que se llevan denostando a las autoescuelas en nuestro país, un sector tan importante.

Son gente preparadas, que ha tenido que invertir tiempo y dinero en inversiones para estar al día como nadie en Seguridad Vial, son personas que hemos visto y comprobado cómo han sufrido en sus carnes el azote de la escisión económica del país.
La DGT tiene una oportunidad de oro para revalorizar de nuevo el trabajo que ha venido desarrollando durante años las autoescuelas y sus profesores.

Por eso con todo lo de bueno que tiene, contar con gente preparada, con la predisposición de buscar a corto plazo una solución al problema que se avecina este verano, señor Serrano, si estamos vendido Seguridad Vial todo el año, no se olviden, que éste banco tiene tres patas, EXAMINADORES, AUTOESCUELAS y ALUMNOS. Conviértanse ustedes en la cuarta pata que sustente la razón de ser de políticos que además de seguir creciendo en su profesión pueden poner remedios a problemas que no tienen por qué seguir existiendo.

¡Ah! No estaría mal que las grandes campañas publicitarias que se hacen en todos los medios a nivel nacional y que conllevan una verdadera inversión, las puedan hacer no ha muy largo plazo en las propias autoescuelas que es donde se hacen los buenos conductores.

Espero que no tengamos que llegar al verano para frenar esta situación. Pónganse en marcha ¡ya! Y aceleren la solución.

Tenga cuidado ahí afuera y sean felices.


Pepe Bejarano.