lunes, 22 de mayo de 2017

ALONSO ASOMBRA: QUINTO PUESTO EN LA CLASIFICACIÓN A 372 KM/H

INDY 500 /CLASIFICACIÓN

Saldrá desde la segunda línea en la Indy 500 del próximo domingo. Pole para Scott Dixon. Y gran tiempo de Oriol Serviá, 12º finalmente.

Alonso quiere ser el piloto a prueba de bombas. Quiere autodemostrarse que no es un espejísmo de ese bicampeón del mundo de la F1. ¿La culpa es de él o de los coches? La respuesta  el próximo domingo en Indianápolis a 300 km hora.



Como no puede ganar en la F1 ha cogido al vuelo la oportunidad que se le ha presentado para brillar en una carrera de leyenda y está demostrando de lo que es capaz, aunque quiere más. Siempre quiere más. Y eso que solo está en las primeras caricias con este desafío de la Triple Corona…

Había volado en la pista, pero no estaba contento. “El coche iba mejor, tenía más confianza, pero podía haberlo hecho mejor

Alonso sabía que con ese tiempo no podría hacer la pole con la que soñaba para disputar la carrera sin presión alguna, pera dejar ya su clase en su aventura americana. Y por eso estaba contento, pero no del todo feliz. Alonso lo hizo bien, muy bien, en la primera vuelta iba ya a 231,113 millas por hora, mejoró en la segunda a 231, 440, más aún en la tercera 231,475, pero bajó ligeramente en la cuarta hasta el 231,171 lo que dejó una media de 231,300 mp/h, es decir, 372,241 kilómetros por hora, absolutamente increíble para alguien que apenas lleva cinco jornadas subido a un coche de la Indy, corriendo en un óvalo, una especialidad muy diferente de la Fórmula 1. Impresionante. Pero no suficiente. Antes de todo eso, Oriol Serviá resultó notable y saldrá 12º, el tercero más rápido del Grupo 1. Buen resultado.

Tras Fernando llegó Will Power que no mejoró al de McLaren Andretti, pero después venía uno de los favoritos. Primera vuelta espectacular para Alexander Rossi, el ganador del pasado año, compañero de equipo en Andretti del astur. Después bajó un poco, pero esa primera a 373 km/h le dejó en una media de 372,542 km/h, suficiente para mejorar al bicampeón de F1.

Tras Hildebrand, que no mejoró a Alonso, era el momento de Scott Dixon, cuatro veces campeón de la Indycar, 17 años corriendo en este deporte, segundo en la general de este año que con una media de 232,164 millas, 373,632 km/h, se ponía primero el neozelandés.

La primera línea aún era posible. Pero llegó Takuma Sato y, a pesar de dos toques en el muro en cuatro vueltas, le quitó esa posibilidad a Alonso por apenas nada, cuatro centésimas. Finalmente Ed Carpenter, dueño de su propio equipo, todo un especialista, piloto con Chevrolet. Acaba segundo. Dixon es el nuevo líder del campeonato por los puntos de esa pole. Pero el mundo mira con asombro el quinto puesto de un español que buscará, en una semana hacer historia. Y ser feliz. Totalmente. Estar completo.