sábado, 15 de abril de 2017

PORSCHE CAYENNE: EL COCHE TOTAL

Cuando Porsche se plantea desarrollar el concepto Cayenne, piensa en un coche que sea capaz de llegar a cualquier parte, de superar cualquier obstáculo por difícil que se presente y, al mismo tiempo, que ofrezca todas las cualidades de un vehículo familiar para transportar con exquisito confort a sus ocupantes y sus respectivos equipajes. En definitiva, busca construir un modelo lujoso, capaz y muy cómodo en el día a día. Pero a todas esas premisas había que añadir una básica, una sin la que el mejor todoterreno carecería de sentido dentro de la gama Porsche: la deportividad con mayúsculas. Por encima de todo, un Porsche sólo es genuino si cuando nos ponemos al volante nos transmite sensaciones especiales, si su conducción nos emociona. 



Un Porsche tiene que tener un comportamiento en carretera intachable y unas prestaciones excepcionales. Y todo, absolutamente todo eso, lo tiene el Cayenne. ¿Qué otro todoterreno es capaz de bajar de los ocho minutos el tiempo por vuelta en el viejo trazado de Nürburgring, conocido como el Infierno Verde? Por eso el Cayenne es, sin duda, el "coche total".

Historia de un modelo que ha hecho historia En junio de 1998, Porsche anuncia de forma oficial la fabricación del primer todoterreno de su gama, el Cayenne. En un principio se genera un gran revuelo entre porschistas y medios de comunicación, pues no encajan muy bien la idea de que una marca especializada en vehículos deportivos amplíe su oferta con un coche de estas características. Sin embargo, el tiempo terminará dando la razón a la firma de Stuttgart y, cuando se empiezan a entregar las primeras unidades, en diciembre de 2002, las opiniones van tomando un cariz mucho más positivo. Los primeros periodistas que acuden a la presentación internacional del modelo, celebrada en Jerez de la Frontera, quedan gratamente impresionados no sólo de las aptitudes offroad del Cayenne, que sorprenden a todos, sino de su comportamiento en carretera, más propio de un deportivo que de un automóvil de estas dimensiones. Y lo mismo ocurre con los clientes más fieles a la marca: una vez que se ponen al volante, se olvidan de las críticas y tienen que reconocer que "se trata de un verdadero Porsche".

El éxito del Cayenne, construido en la nueva planta de Leipzig, supera las expectativas más optimistas. En menos de año y medio ya se han fabricado 50.000 unidades y en los quince meses siguientes la cifra llega a las 100.000. Las ventas siguen su ritmo imparable y, a finales de 2006, cuando sólo han pasado cuatro años desde la salida al mercado del modelo, llega el momento de su primera puesta al día.

Con aquel remodelado Cayenne se produce otro hito en la historia de Porsche, un hecho que también sería controvertido, que es la aparición de una variante con motor diésel, en diciembre de 2008. Sin embargo, los expertos del sector se vuelven a rendir a las evidencias y no pueden dejar de reconocer que se trata de una mecánica de gasóleo excepcional, silenciosa, brillante en su respuesta y con unos consumos insospechados para un Porsche. Los ingenieros vuelven a pasar la prueba con nota y la aceptación del Cayenne Diesel hace que se convierta en la versión más vendida de la familia en muchos mercados.

En marzo de 2009 son ya 250.000 los Cayenne construidos y un año más tarde se produce la primera, y hasta la fecha única, gran renovación del modelo. Lo más destacado de esa segunda generación fue el estreno de la primera variante con propulsión híbrida, que disponía de un sofisticado sistema que trabajaba en paralelo con el motor de combustión. El Cayenne S Hybrid es una auténtica revolución. Con la suma del motor eléctrico y del V6 3.0 de combustión consigue una potencia total de 380 caballos y un par de 580 Nm a sólo 1.000 revoluciones. Pero lo mejor es que, a sus espectaculares prestaciones, unía un consumo medio increíble en esta época: 8,2 litros cada 100 kilómetros, que se traducían en unas emisiones de CO2 de apenas 193 g/km.

Aquella segunda generación, que con otra actualización a mediados de 2014 se mantiene vigente hasta nuestros días, aumentaba su distancia entre ejes en 40 mm, lo que suponía un espacio extra y mayor confort en el interior. Pero a pesar de sus alargadas dimensiones exteriores, esa segunda generación del Cayenne tiene un aspecto más compacto y es más dinámica porque, además, reduce su peso en más de 150 kilos, dependiendo de las versiones. Y también, con un asiento trasero que se desplaza longitudinalmente 160 milímetros y su respaldo reclinable en tres posiciones diferentes, gana claramente en versatilidad.

Coincidiendo con la puesta al día llevada a cabo hace casi tres años, el Porsche Cayenne recibía una eficiente versión híbrida enchufable, que volvía a situarle como pionero en el segmento de los SUV premium, donde nadie hasta ese instante había llegado tan lejos. Con posterioridad, otros muchos fabricantes apreciaron rápidamente las ventajas de este concepto en un coche con esas características... y siguieron su estela.

En total, el todoterreno grande de Porsche ha tenido veintiuna motorizaciones diferentes en sus dos generaciones. En la gama ha habido motores de seis y ocho cilindros, propulsores atmosféricos y sobrealimentados y mecánicas de gasolina, diésel e híbridas.

Año a año, el Cayenne sigue recibiendo pequeños cambios que no sólo afectan sutilmente a la estética del producto, sino que suponen una demostración de la capacidad tecnológica de Porsche, que en cada entrega sigue afinando y perfeccionando el modelo, haciéndolo más ágil y confortable, más rápido y eficiente, más bello y poderoso. Este coche es un ejemplo de cómo Porsche se está reinventando siempre, pero sin dejar de ser fiel a sí misma. El Cayenne es la simbiosis perfecta entre tradición e innovación, es el más deportivo de los SUV y es un verdadero Porsche. Es el "coche total".

El Cayenne es una historia de éxito única en Porsche. Este vehículo, el primero de cuatro puertas realizado por la empresa alemana, hizo realidad la idea de un deportivo en el segmento de los SUV y, como hemos visto, estableció nuevos estándares ya desde el comienzo. Sus ventas han mantenido una progresión ascendente a lo largo de estos más de catorce años de comercialización y hoy está presente en más de 125 países. Se empezaron haciendo 70 unidades diarias y ahora esa cifra se ha multiplicado por cinco debido a la fuerte demanda, lo que supone que están a punto de superarse las 800.000 unidades fabricadas. El Cayenne no sólo ha impulsado el crecimiento de Porsche, hasta convertir a la marca en una de las más rentables del sector del automóvil, sino que ha sentado unas bases económicas sólidas para poder invertir en futuras generaciones de deportivos y en nuevas tecnologías.

Rasgos distintivos del Cayenne actual

En la actualidad, el Cayenne se encuentra en la evolución de su segunda generación. Son muchos los cambios que ha recibido desde que se presentó, hace cerca de quince años. La carrocería de ahora ofrece una imagen más atlética y deportiva, a la vez que destaca por su elegancia. Los pliegues del capó se dirigen al exterior, aportando una sensación de mayor amplitud y generando un frontal imponente, que hace más visible la toma de aire central sin restar protagonismo a las nuevas luces bixenón, de serie en todas las versiones. Además, el modelo actual presume de incorporar rasgos de diseño que se crearon para el superdeportivo Porsche 918.

En la parte trasera se integran bien todos los elementos, con un formato que incide en la deportividad del conjunto, reforzado por las imponentes salidas de escape de nuevo diseño.

Y que decir del interior, donde el reto de ser un auténtico Porsche cobra especial relevancia, tanto por las formas como por la deportividad y calidad tradicionales que caracterizan a la marca. Cuenta con un equipamiento de serie muy completo, que incluye detalles como el sistema de monitorización de la presión de los neumáticos o el práctico y cómodo mecanismo de puertas de cierre suave, que permite un leve empujón para que la operación concluya de forma automática.

Si nos centramos en los motores, la suavidad, la exquisitez en su funcionamiento y la potencia delatan su inconfundible origen Porsche. Ninguna de las opciones que están disponibles en la gama nos defraudará; tan sólo se trata de escoger la que mejor se adapte a nuestras necesidades específicas. Se puede elegir entre tres motores de gasolina, dos diésel y un híbrido. La familia de gasolina empieza con un poderoso V6 de 3.6 litros y 420 caballos, que tiene un consumo medio de 9,5 litros por cada 100 kilómetros recorridos; sigue con los 440 caballos del deportivo GTS y llega a los 520 del Turbo, que se convierten en 570 en la variante Turbo S.

En diésel la cifra de potencia oscila entre los 262 caballos del V6 y los 385 del V8. Y, por último, está el modelo híbrido enchufable que, con sus 416 caballos, acelera de 0 a 100 km/h en sólo 5,9 segundos. Pero lo mejor es que a esas prestaciones se une un consumo medio de combustible de apenas 3,3 litros/100 km, equivalente a unas emisiones de CO2 de 75 g/km, unas cifras más propias de un pequeño utilitario que de un todopoderoso Porsche.

Estos propulsores vienen asociados en perfecta armonía a una caja de cambios automática de ocho velocidades Tiptronic S, que dispone de múltiples funciones para todo tipo de uso, incluida una de circulación "a vela" para ayudar a contener el consumo e incrementar la suavidad de funcionamiento. También podemos cambiar de marcha a través de las levas del volante o con el modo secuencial de la palanca.

Transferencia tecnológica que proviene de la competición

El Cayenne S E-Hybrid hereda buena parte de su tecnología del Porsche 919 Hybrid de Le Mans, un hecho que es muy habitual en la marca de Stuttgart, que transfiere el aprendizaje proporcionado por la competición a sus vehículos de serie.

Porsche fue la primera marca del mundo en contar con tres modelos híbridos enchufables en su gama: el Cayenne, el Panamera y el 918 Spyder. Además, el 11% de todos los híbridos enchufables que se venden en España son Porsche y el Cayenne S E-Hybrid ocupa el cuarto lugar en el ranking de ventas de este tipo de vehículos. Y los mayores avances para hacer eso posible se deben a la utilización de los circuitos como centros de prueba, pues no en vano varios ingenieros de Porsche trabajan tanto en competición como en los proyectos de vehículos de producción en serie.

El diseño ligero, la aerodinámica, los motores turboalimentados de cilindrada reducida, los conceptos híbridos o la ampliación de la autonomía de vehículos eléctricos son apartados extremadamente importantes para el futuro de Porsche y, por ello, se prueban nuevas soluciones para cada una de estas áreas en las 24 Horas de Le Mans y en el Campeonato del Mundo de Resistencia.

Un ejemplo de la transferencia tecnológica lo tenemos en las baterías que emplea el Cayenne S E-Hybrid. Dentro de la libertad que da el reglamento del Mundial de Resistencia, Porsche eligió las baterías como sistema de almacenamiento de energía para el 919 Hybrid, en lugar de apostar por los volantes de inercia o los ultracondensadores electroquímicos. Y, ¿por qué lo hizo? Porque es la solución que emplean los coches de calle, que se benefician de los desarrollos realizados en los circuitos.

Otro caso concreto del que se están aprovechando los modelos de serie es el moderno simulador de conducción, que se creó en Weissach para el programa LMP1 de Le Mans y ahora lo emplean los equipos de desarrollo de coches de serie del Grupo Volkswagen. Con él hacen pruebas dinámicas de conducción e investigan en la puesta a punto de sistemas híbridos, con unos costes muy inferiores a los que supondría tener que realizar dichos ensayos con vehículos reales.

Curiosidades de la gama Porsche Cayenne

La familia Cayenne es muy extensa y cuenta con variantes para todos los gustos, pero hay una serie de características que son comunes a todos: el lujo, la comodidad, el espacio, las prestaciones y un comportamiento dinámico con el inconfundible tacto Porsche, que convierten la tarea de conducir en un verdadero placer.

El Cayenne es el SUV más rápido del planeta y el mejor en aceleración. La versión Turbo S alcanza una impresionante velocidad máxima de 284 km/h, mientras que pasa de 0-100 km/h en sólo 4,1 segundos, un tiempo que bate a todos los rivales y que, incluso, supera al de los Porsche 911 Carrera y Carrera S.

También dispone de uno de los motores V6 más potentes del mundo, un propulsor con más caballos que el V8 de la generación anterior que, además, es más compacto y eficiente. Este V6 turboalimentado de 3.6 litros ofrece dos niveles de potencia (420 y 440 CV) y par (550 y 600 Nm), según se emplee para la versión S o para la GTS, respectivamente.

Pero los récords no vienen únicamente de las mecánicas de gasolina, porque los diésel resultan igual de impresionantes en su rendimiento. Aunque parezca mentira, un Cayenne Diesel tarda menos en pasar de 0 a 100 km/h que un deportivo y ligero Porsche Boxster de primera generación, equipado con el cambio Tiptronic. Incluso el Cayenne S Diesel acelera más rápido que el Cayenne S de gasolina. Con el motor V8 de 4.2 litros, que consigue 385 caballos de potencia y un descomunal par de 850 Nm, el S Diesel provisto del paquete Sport Chrono llega a los 100 kilómetros por hora en 5,3 segundos, partiendo desde parado, un tiempo una décima inferior al de su homólogo con propulsor de gasolina.

Porsche Cayenne Platinum Edition

Las ediciones especiales Platinum Edition son una interesante opción de compra dentro de la gama Cayenne, porque ofrecen un equipamiento más completo y de gran calidad, con unas ventajosas condiciones económicas, que suponen un ahorro importante si comparamos lo que costaría el coche básico añadiéndole todos esos extras que aquí están incluidos. Estas ediciones especiales están disponibles para los modelos Cayenne S, Cayenne Diesel, Cayenne S Diesel y Cayenne S E-Hybrid.

Además de contar con algunas pinturas metalizadas opcionales, la parte exterior se caracteriza por sutiles toques elegantes y deportivos en negro de alto brillo, cristales de privacidad tintados detrás y molduras del color de la carrocería en las aletas, junto a llantas especiales que, dependiendo de la variante, serán de 20 ó de 21 pulgadas.

En el habitáculo destacan los asientos deportivos del Cayenne GTS. Ofrecen ocho regulaciones, son calefactables y llevan la parte central tapizada en Alcántara. Y, en cuanto a información y entretenimiento, los modelos Platinum Edition montan el sistema Porsche Communication Management (PCM), que incorpora la navegación online, el módulo Connect Plus y un equipo de sonido BOSE® Surround. También es una característica adicional típica de estas versiones el reloj deportivo analógico del salpicadero.


Otros elementos funcionales que hacen la conducción más relajada son los faros bixenón con Porsche Dynamic Light System (PDLS), la dirección asistida Plus y el asistente de aparcamiento delantero y trasero.