sábado, 8 de abril de 2017

LA ROTONDA

 MALA EDUCACIÓN





Sin duda, como venimos contándoles en artículos precedentes la MALA EDUCACIÓN, son pequeñas cosas que nos desquician a diario. Aquellos que las practican la llevan aprehendida en ser como su nombre o apellido.


¡Vamos que va con él o con ella a todas partes! Y en el coche o la moto no iba a ser menos…o en el metro o bus, etc.
Primero hay que tener en cuenta que el MALEDUCADO/A contraviene de forma reiterativa las normas al reglamento de circulación:

-       Estaciona donde le da la gana. En zonas reservadas para vehículos para minusválidos. Salidas de garaje, en doble fila, etc.

-       Nunca indica la dirección que va a tomar: El intermitente es un adorno en su vehículo. Cuando menos te lo espera gira y ¡A dios muy buenas!

-       Hace las maniobras que les viene bien, sin atender a los demás usuarios de la vía. Circula marcha atrás en un tramo determinado y que se detengan los demás.

-       No atiende ni a Stop, semáforos o ceda el paso. Le da igual si lo ve claro tú no pasas.



-       Podríamos escribir un libro sobre el descaro que tienen algunos poniendo en peligro sus vidas, la de sus familiares y de los que no tenemos nada que ver con la educación que ha “mamado” desde pequeño/a.

¿Pero como lidiar con este tipo de energúmenos/as?

Además de tener toneladas de paciencia, y respirar hondo, los profesionales nos indican algunos consejos para lidiar con estos kamikazes de la falta de orden, el buen gusto y la media de inteligencia:

-    PRIMERO: No te debes tomar los sucesos como algo personal. Y gestionarlo dentro de los parámetros legales que requiera. Ante un mal gesto o mal comentario, si te lo tomas de forma personal y respondes mal, caerás en su juego y serás más vulnerable.

-    SEGUNDO: En muchas ocasiones suelen ser mal entendidos. Y basta con preguntar correctamente ¿Hay algún motivo por el que me has tratado así?”
A veces funciona.

-   TERCERO: Igual en esta ocasión la culpa no es tuya, pero seguro que alguna vez en tu vida has sido grosero, ofensivo o hiriente con alguien.

-  CUARTO: En estas situaciones, ¿sientes ganas de explotar contra la persona mal educada? No lo hagas. Quítale hierro al asunto y no te rebajes a ese nivel pues solo empeorará la situación.

-  QUINTO: Este punto tiene que ver con el anterior, pues la grosería puede ser hiriente, pero perder los papeles por ello va a perjudicarte a ti.

-  SEXTO: La mejor manera de reaccionar contra ello es una actitud amistosa y amable, pues le permite a la otra persona que se calme y ajuste su comportamiento al tuyo.

CONCLUSIÓN:

Recuerda que el mejor enfrentamiento es aquel que no se ha producido. Pero alguien tiene que poner el sentido común encima de la mesa.

Si es algo serio como un accidente, te pones en contacto rápidamente con la Guardia Civil o Policía Municipal, que levanten el atestado correspondiente y con la presencia de ellos seguro que la sangre no llega al río.

En los casos en los que te toca el claxon sin razón, están obstruyendo un giro que vas a realizar, o te realizan un adelantamiento peligroso, mejor no forzar la situación.


Hay una frase que algunos repetimos como excesiva frecuencia cuando vemos que se está cometiendo una infracción flagrante “que lástima ahora no está aquí la Policía o la Guardia Civil”

¡No se preocupen!, como hacen alarde de su comportamiento de forma habitual, antes o después caen.
Qué el peso de la Ley recae para todos de igual forma, bueno eso es otro cantar.

Disfruten con la conducción, y tómense con mucha calma a este tipo de personas CON MALA EDUCACIÓN, ante sala de cualquier desastre, procuremos poner nosotros la cordura por el bien de todos, sobre todo por el nuestro.

Familia, sean felices y disfruten de la Semana Santa.



Pepe Bejarano