sábado, 22 de abril de 2017

LA ROTONDA

LOS AMISTOSOS PARTES

Cuando menos te lo esperas, eres protagonista de una colisión. Tranquilo, procura mantener la calma si solo ha habido daños materiales. Si puedes mover tu vehículo intenta afrontar la atención con la máxima tranquilidad Recaba toda la información posible del accidente. Testigos, fotos, situación de la vía en ese momento.



El impreso que puede facilitarte tu compañía de seguros o te lo puedes bajar de internet es EL PARTE AMISTOSO. En él se recogen tus datos personales, del vehículo y los detalles de cómo se ha producido el accidente.

Si te ves involucrado, tras el susto, y una vez comprobado que no hay víctimas o que éstas están puestas a salvo, llega el momento de arreglar los temas administrativos. Hay que determinar la responsabilidad del siniestro y saber las consecuencias económicas tanto en tu coche como en el resto y las posteriores indemnizaciones o reparaciones. Así evitarás complicaciones y te asegurarás de que tus derechos como conductor, ocupante o peatón se cumplen. Para ello es necesario rellenar correctamente la declaración amistosa de accidente, pero, ¿qué hace el parte amistoso por el conductor?

Actualmente, la reparación del vehículo no conlleva excesivos problemas, sin embargo, hasta 1988 las dificultades eran frecuentes. Desde 1988, el sector asegurador español gestiona los accidentes de tráfico con daños materiales mediante Convenios de Indemnización Directa (CIDE), fue entonces cuando nació esta normativa.

El parte amistoso nació con el objetivo de liberar a los conductores de tener que esperar largos periodos de tiempo hasta que los siniestros fueran tramitados para reparar sus vehículos de los daños sufridos. Para poder lograrlo el convenio introdujo la Reclamación Amistosa de Accidente.

Tras sufrir un siniestro, los conductores cumplimentan y firman ese documento que determinará la responsabilidad de las partes y el papel de la aseguradora. Dado que ayuda fijar la culpa hace que la liquidación se acelere, al igual que el pago a los asegurados de los daños materiales derivados de la colisión.

Con la declaración amistosa de accidente los trámites se aligeran. El convenio indica que si se cumplimenta tras el accidente cada asegurado sólo necesita ponerse en contacto con su propia compañía, la cual le indemnizará, de manera que se mejoran los plazos de pago y la satisfacción de los clientes. De este modo, como la peritación de los daños que ha sufrido el vehículo está en la mano de tu aseguradora el proceso es más rápido.


En conclusión, con este convenio el proceso se hace más amigable. Comunicas el accidente a tu compañía, ella te repara el vehículo y después, sin que tú tengas que hacer nada, determina la responsabilidad del accidente y las compañías involucradas se compensan entre sí cuando han tenido que asumir gastos provocados por otros asegurados.

Actualmente, la norma que regula el parte amistoso es la Ley de Responsabilidad Civil y Seguro en la Circulación de Vehículos a Motor (RDL 8/2004). El texto indica que la aseguradora debe satisfacer la indemnización en materia del seguro de Coche, y añade que para agilizarla “el asegurador facilitará ejemplares de la denominada declaración amistosa de accidente que deberá utilizar el conductor para la declaración de los siniestros a su aseguradora”.
Como veíamos antes, la declaración amistosa determina cuál es el conductor responsable, y es en este punto donde se encuentra la otra diferencia entre los procesos del CIDE y los del ASCIDE. Los accidentes gestionados por el acuerdo suplementario son aquellos en los que existe disparidad de versiones, y en los que la responsabilidad se resuelve, finalmente, gracias al atestado, aplicando normas subsidiarias o bien judicialmente. Por lo tanto, en el caso de que no se firme el documento será necesario llamar a la Policía Local o bien a la Guardia Civil para que levanten un atestado del suceso.

Soluciones rápidas tras un accidente de tráfico

El CICOS, organismo encargado de aplicar tanto el CIDE como el ASCIDE, gestionó el pasado año cerca de 2 millones de accidentes con daños materiales en España, y el 93% de ellos se resolvió de manera automática gracias al parte amistoso.

Se trata de una mejora para el cliente y las aseguradoras, pero también para la Justicia, puesto que el hecho de que se facilite la resolución amistosa de los conflictos evita que se judicialicen y que los juzgados puedan funcionar mejor.

CONCLUSIÓN:

Procura llevar en tú vehículo un parte amistoso en caso de siniestro para que puedas agilizar los trámites, pero, además:

-Mantén la calma. Discutir no sirve de nada
-Rellena todos los campos y en mayúsculas
- Cuántos más datos, mejor. No escatimes en información
- Tú eres el 'A', tu contrario el 'B'
-Atento al 'croquis'. No hace falta que te esmeres en el dibujo, pero procura que reproduzca bien lo sucedido
-Circunstancias. Si ninguna de las 17 circunstancias reflejadas en el parte de accidente se ajusta a lo sucedido, deja este espacio en blanco
- Haz fotos
- Si no estás conforme, no firmes
-Tienes siete días para entregar el parte a la compañía
-No tengas prisa. Una vez firmado el parte, no podrás añadir nada, así que deja a un lado las prisas y rellena el parte de accidente con calma.

El 85% de los accidentes de tráfico son colisiones entre dos vehículos. El parte amistoso es la mejor forma de informar a la compañía de seguros de lo que ha ocurrido. Es importante hacerlo con cuidado, pues unas de cada cuatro reclamaciones no se resuelven de forma satisfactoria por culpa de errores.

Familia buen fin de semana, y ¡cuidado ahí fuera!


Pepe Bejarano.