viernes, 7 de abril de 2017

EL DECLIVE INCESANTE DEL DIÉSEL EN ESPAÑA: NO COPA NI LA MITAD DE LAS VENTAS

El mes de marzo ha cerrado con 125.600 turismos matriculados, lo que ha supuesto un incremento del 12,6% comparado con el mismo mes del pasado año, y un aumento del 7,9% en el primer trimestre de 2017, sumando un total de 307.911 unidades.


Asimismo, de dicho periodo se pueden extraer las siguientes conclusiones: el fenómeno SUV se mantiene en pleno auge (suponen el 33% del total de las ventas), bien escoltados por los utilitarios y compactos (entre ambos representan el 47,5% del total) y, lo más reseñable, el diésel continúa en caída libre. Esta tendencia comenzó en 2016 cuando firmó su cuota de mercado más baja desde 2001 (56,8%) y se ha ratificado en el primer periodo del presente año.

Entre enero y marzo, las ventas de vehículos diésel estuvieron a punto de caer por debajo de la mitad del total (51,3%) al sumar 157.958 unidades, mientras que los gasolina sumaron 136.096 ventas (el 44,2%). Además, a tenor de la tendencia experimentada en dichos meses, todo hace indicar que el diésel seguirá cayendo a lo largo del año: la gasolina significó un 42% de las ventas de enero que se transformó en un 46,2% en marzo; en cambio, el diésel pasó de representar el 52,7% de las comercializaciones en enero a un 49,9% en marzo, ubicándose por debajo de la barrera del 50%.

Entretanto, las ventas de los vehículos híbridos y eléctricos alcanzaron un total de 13.953 unidades, con un incremento del 87,54% en el primer trimestre del año 2017. Esto ha supuesto una cuota del 4,4%, pero sus comercializaciones también han menguado en el transcurso de enero a marzo, de acuerdo con las cifras del Instituto de Estudios de Automoción en base a datos de la DGT. En este nicho de mercado, la alianza Renault-Nissan mantiene su reinado ocupando los dos primeros puestos del ránking de coches más vendidos: el Renault Zoe (209) y Nissan Leaf (136), seguidos de lejos por el BMW i3 (76).

Vuelta al inicio de siglo

Con los guarismos registrados, atrás queda ya el culmen alcanzado por los propulsores diésel en 2010, cuando las ventas de estos se tradujeron en un 70,6% del total y alcanzaron su cifra más alta en su historia en España. Cabe recordar que la década de 1990 fue en la que comenzó a proliferar el diésel en el país.

Si bien, esa brecha que se ha abierto en los últimos siete años se irá incrementando en los venideros puesto que las marcas llevan años focalizando sus esfuerzos en crear motores más eficientes y, sobre todo, en acercar la tecnología del futuro: los coches eléctricos.

Una apuesta que es fruto de la excesiva contaminación que predomina en las grandes ciudades y que ha instado a sus instituciones gubernamentales a implantar diversas medidas restrictivas para los motores diésel más contaminantes. París, Londres o Berlín son solo algunos de los ejemplos europeos, que en el caso de España se ejemplifican con Madrid y Barcelona, las cuales ya han anunciado prohibiciones relacionadas con el estacionamiento o circulación a partir de 2020 y 2019, respectivamente.


Por su parte, los analstas de JPMorgan Chase ratifican esta tendencia y ya han pronosticado un desplome de la demanda del diésel de entorno al 30% en Europa para 2020, de acuerdo con Bloomberg, lo cual dará el impulso definitivo a los coches eléctricos.