sábado, 4 de marzo de 2017

PSA, LA DUEÑA DE PEUGEOT, COMPRA OPEL TRAS LLEGAR A UN ACUERDO CON GENERAL MOTORS

La operación se estima en unos 2.000 millones, pero no hay cifras oficiales


 A falta de confirmación oficial por parte de sus protagonistas, el Grupo PSA alcanzó este viernes un principio de acuerdo para adquirir Opel y Vauxhall, el negocio europeo de General Motors. Los consejos de administración de ambas compañías liquidaron los últimos flecos y pudieron respirar de alivio. De esa forma se anticipó lo que el sector del automóvil esperaba que se desvelara el próximo lunes, en víspera de la apertura del Salón del Automóvil de Ginebra. El anuncio lo adelantó el viernes el diario francés Les Echos, tras indicar que el Consejo de Vigilancia de PSA concedió su visto bueno a la compra de Opel, Sin embargo, al cierre de esta edición, el grupo francés insistía en que las conversaciones continúan. "Las negociaciones son largas y complicadas", pero al mismo tiempo "avanzan por buen camino", explicó.


La compra de Opel por PSA viene a juntar el hambre con las ganas de comer. Por un lado se confirma la voracidad del grupo francés que integra las marcas Peugeot, Citroën y DS por desplazar a Renault de la segunda plaza del ranking europeo de fabricantes. También recorta distancias ante el incontestable líder mundial y europeo Volkswagen.

Por parte norteamericana, la desinversión de Opel por General Motors es lo más parecido a liberarse de una espina clavada en el pie. Así, a partir de ahora, el gigante estadounidense confía en correr sin el lastre del Viejo Continente, donde arrastraba cerca de 16 años con números rojos.

La operación estaba cantada desde hace tres semanas. Los primeros ejecutivos de ambas compañías apenas disimulaban el alcance de una operación que sacude los cimientos del sector. Fue el pasado 14 de febrero cuando Grupo PSA y General Motors confirmaron la existencia negociaciones en relación con una posible venta de Opel al gigante francés, con el objetivo de mejorar su rentabilidad y su eficiencia. Por el momento no se ha confirmado el importe de la compraventa, aunque los analistas coinciden en que rondará los 2.000 millones de euros. Algunas fuentes apuntan que la mitad de esa cifra se abonará en efectivo y la otra mitad liquidaría la deuda de la compañía adquirida.

Asperezas sindicales
Los cuadernos de venta han sido analizados hasta el delirio y los embajadores de las dos compañías se han empleado a fondo para limar asperezas con los gobiernos y sindicatos afectados. Eso ha ocurrido en Francia, Alemania y Reino Unido, pero no en España, país que se ha limitado a no interferir en el proceso y aceptar las directrices emanadas desde la matriz. Carlos Tavares, presidente del grupo PSA, se ha visto las caras con el ministro francés de Economía, Michael Sapin, para tranquilizarle sobre el impacto que la compra podría derivar en el empleo. De este mismo asunto conversó con representantes de los gobiernos y grandes sindicatos germanos y británicos. Como ya informó este periódico en su edición del pasado 27 de febrero, España se ha mantenido al margen de todas las negociaciones, con el alma en vilo sobre el mantenimiento de los compromisos de producción en Figueruelas, Zaragoza, donde se produce el 40% de los coches de Opel en Europa.

Tiempo de consolidación
Al margen de lo anterior, los efectos colaterales sobre la industria serán inmediatos. La consolidación en suelo europeo ha cruzado la fina línea que separa el proyecto de la realidad. Nunca una gran compra ha venido sola. De esa forma, los observadores del mercado comienzan a buscar nuevas parejas de baile en una industria siempre acuciada por su tamaño y los exigentes requisitos de inversión. Además, el movimiento se produce en un entorno de cambios históricos, en tránsito entre la automoción tradicional y la autónoma. Entre ambos universos, proliferan nuevas formas de movilidad colaborativa, junto con la pujanza de los automóviles denominados alternativos: eléctricos e híbridos.

Plan de pensiones
El cierre de la compra guarda relación directa con el acuerdo sobre las cargas de las pensiones de los empleados en la división europea de General Motors, cifradas en alrededor de 10.000 millones de dólares (cerca de 9.500 millones de euros), según apuntaron diversas fuentes a la agencia Reuters. Si no hubiera sido por ese detalle, la compra se hubiera producido a mediados de febrero, cuando trascendió la operación. A lo largo de la jornada, los portavoces de ambas compañías declinaron hacer comentarios, algo habitual en este tipo de operaciones, según Reuters.

¿Venta de cinco millones de automóviles anuales?
Carlos Tavares dijo la semana pasada que la adquisición de Opel brindaba una "oportunidad de crear un campeón en la industria automotriz europea" , para superar rápidamente ventas anuales de más de cinco millones de vehículos. Se trata de dos viejos conocidos. Opel y PSA comparten una alianza tecnológica y de producción y sus productos podrían resultar aceptablemente compatibles en el mercado. Pese a ello, las duplicaciones se presumen inevitables en decenas de áreas de negocio de las dos compañías ahora llamadas a integrarse.