jueves, 9 de marzo de 2017

MITSUBISHI ECLIPSE CROSS: PUNTO DE INFLEXIÓN

El Salón del Automóvil de Ginebra de 2017 marca un punto de inflexión para Mitsubishi Motors Corporation (MMC) con la presentación mundial del Eclipse Cross, un nuevo SUV coupé compacto que seguirá contribuyendo a consolidar a Mitsubishi como la referencia del segmento SUV en Europa.


En ese sentido, el Eclipse Cross expandirá la clientela de Mitsubishi Motors, junto al ASX y al Outlander en una dirección completamente nueva para la Marca, aprovechando cinco pilares de Producto principales:

Diseño único
Calidad y detallismo japoneses
Dinámica de conducción
Presentación inteligente
Prestaciones innovadoras
Con una imagen y conducción de vanguardia, este SUV coupé conjuga el nuevo lenguaje de diseño de Mitsubishi Motors, además de incorporar un gran número de prestaciones nuevas al segmento.

El Eclipse Cross es un modelo estratégico y global para Mitsubishi. Las primeras unidades de producción se comercializarán en primer lugar en Europa (y en España, como uno de los principales mercados para este modelo), a finales de este año. Posteriormente se lanzará sucesivamente en Japón, Norteamérica, Australia y otras regiones del mundo.

Devolviendo la marca Mitsubishi Motors al lugar que realmente le corresponde, MMC se ha embarcado en su siguiente singladura de Producto, convirtiendo 80 años de historia de 4WD (desde el PX33 con tracción a las cuatro ruedas de 1936), casi 40 años de experiencia en SUV (desde el primer Pajero/Montero de 1982) y casi 30 años de tecnología All-Wheel-Control (desde el Galant VR4 Dynamic Four inicial de 1987), en activos para el futuro.

El resultado de esa visión es una gama de SUV de los que el Eclipse Cross 2017 es el primer representante. En ese sentido, el Eclipse Cross supondrá una adición a la gama existente y se sumará al ASX y al Outlander, pero tendrá una hoja de ruta diferente: un SUV tipo coupé cuyo moderno diseño, exquisita calidad japonesa, excelente dinámica de conducción, inteligente presentación e innovadoras prestaciones conseguirán que Mitsubishi siga su escalada en ventas.

La nueva hoja de ruta también tiene su reflejo en el nombre escogido: no un acrónimo extraño, sino un nombre real que aúna con pasión lo mejor de los dos mundos (de MMC):

ECLIPSE: en referencia a los apreciados deportivos que Mitsubishi construyó en EE.UU entre 1989 y 2012.
CROSS: una invitación a superar los límites, como los SUV de la marca saben hacer.
Dinamismo esculpido

Como reflejo del final de la época de 'talla única', con unos clientes que buscan aquello que encaje con su personalidad -automóviles, ropa, diseño de producto, etc. -, MMC añade la pasión del diseño a sus credenciales de ingeniería.

En ese sentido, en los tres últimos años se ha abordado la total reorganización de la actividad mundial de Diseño, la formulación de una estrategia a largo plazo y la formulación de una identidad visual coherente, expresiva y genuina ('Dynamic Shield'), todo ello puesto de manifiesto en una sucesión de aclamados concept cars: XR PHEV II Concept de 2015, eX-Concept de 2015 y GT-PHEV Concept de 2016.

Esa ambición se ha hecho ahora realidad con el Eclipse Cross, que claramente transpone el XR PHEV II Concept en un automóvil de producción real. La silueta de gran dinamismo del automóvil, similar a la de un atleta en los tacos de salida, supone toda una declaración de intenciones. La evolución de la poderosa identidad visual 'Dynamic Shield', en la parte delantera con faros antiniebla e intermitentes en una posición inferior, mientras que las unidades de faros LED y de luz diurna ocupan ahora una posición más elevada.

Destaca la forma de su cintura que acentúa la sensación de movimiento, característica del formato coupé, exaltado por el acusado ángulo de la ventana posterior, las proporciones de su voladizo o los anchos paragolpes delanteros y traseros. La trasera se distingue por la fuerte presencia de unas ópticas situadas a una altura inusual sobre la moldura que divide horizontalmente la luna trasera. Cuando se iluminan todos los elementos, incluida la luz de freno, se forma una sola barra de luz que desciende hacia los laterales y confieren al conjunto modernidad, además de una percepción visual de robustez y de estabilidad, además el limpiaparabrisas trasero escondido debajo del spoiler del techo no interfiere con la visibilidad trasera ni estropea el diseño.

En definitiva, un vehículo lejos de emociones superfluas, un diseño contundente y con mucho carácter...

Artesanía japonesa

Para respaldar el nuevo posicionamiento de la Marca, MMC Design también ha decidido mejorar considerablemente la percepción de calidad de todos sus productos futuros. A partir del Eclipse Cross, la elección de materiales, texturas, colores, embellecedores, etc., será más coherente con el concepto de detallismo japonés.

En el exterior del vehículo, la prueba más evidente se encuentra en la nueva pintura roja de alta saturación desarrollada para el Eclipse Cross, una pintura semitransparente de seis capas.
En el interior del vehículo, el salpicadero o los paneles de las puertas están recubiertos de un material suave con una textura que recuerda a la del cuero -que contrasta en sensación y textura con los embellecedores plateados de superficie dura- mientras que la tapicería de cuero auténtico luce llamativos pespuntes.
Para reforzar el efecto artesanal, el cuadro de instrumentos, el volante, la consola central y los paneles de las puertas tienen notas de carbono y negro piano, mientras que los embellecedores plateados de alta calidad enmarcan la parte inferior del salpicadero, la consola central, los reposabrazos de las puertas delanteras o las ranuras de ventilación.

A partir del Eclipse Cross también Mitsubishi adoptará mandos nuevos de alta calidad, bien para funciones tradicionales (palanca de cambios, ventilación, etc.) o para nuevos elementos de equipamiento (TouchPad Controller, etc.), así como una arquitectura de asientos totalmente nueva.

Eje horizontal

Otra novedad del Eclipse Cross será la implementación de la nueva arquitectura de salpicadero de MMC, cuya distribución se estructura en torno a un eje horizontal que divide las funciones entre 'Información' (por encima del eje) y 'Operación' (por debajo del eje).

Además de ampliar visualmente el interior del vehículo, esta distribución lógica también sirve para evaluar el comportamiento del coche durante la conducción, una funcionalidad adicionalmente reforzada por la excelente visión delantera que ofrece la baja altura del salpicadero, y la optimización conjunta de la altura del capó, la forma y ángulo del parabrisas y el puesto de conducción dominante.

Más abajo, la consola central elevada refuerza la dinámica imagen, sensación y capacidades del Eclipse Cross, transmitiendo al conductor la sensación de encontrarse en una auténtica cabina de pilotaje.