sábado, 11 de marzo de 2017

LA ROTONDA

CONDUCCIÓN DE PELÍCULA
                  Algunos actores son de pena, o no saben o no quieren  


S
i estuviésemos sentado en una butaca de una sala de cine o en la sala de estar de casa, y asistiéramos con tranquilidad incluso con palomitas y toda la comodidad del mundo a la exposición de un día cualquiera mientras estamos conduciendo. Posiblemente asistiríamos a la mayor tragicomedia que hayamos presenciado nunca.

No daríamos crédito a lo que en determinados momentos pudiéramos comprobar a algunos incluso se les atragantaría hasta las palomitas.

Se supone que, si usted está en posesión del Permiso de Conducir para turismos, ha tenido que pasar unas pruebas referentes al Reglamento General de Circulación. ¡se supone!

Cualquiera de nosotros, a los que se les pregunta, ¿Qué nota nos podríamos como conductores? La mayoría responde de que de cinco para arriba, ¡vamos que todos aprobamos! Pero cuando echamos mano a las estadísticas por infracciones, nos damos cuenta, muchos, no solo no pasaríamos del cinco, sino que además suspenderíamos con muy poca nota.

Seguro que se está usted viendo en la pantalla, y nunca ha conducido bebido ni drogado; que nunca ha sobrepasado los límites de velocidad, incluso estoy convencido de que nunca ha conducido hablando por el móvil. Estoy convencidísimo de ello. Que nunca se ha saltado un semáforo en rojo, o nunca o sobrepasado un stop, que nunca ha estacionado en doble fila.

Pero es que además estoy convencido de que sabe, de que, si conduces con una mano o el brazo al completo fuera de la ventanilla, puedes ser sancionado con hasta 100 euros de multa. Y no me cabe duda de que está al tanto, esta prohibido conducir con tacones, descalzo, con chanclas o sin camiseta. No ir correctamente vestido y calzado puede acarrear multas de 200 euros. De igual manera, aprovechar los tiempos muertos en los semáforos para maquillarse o picar algo, conlleva una sanción de 200 euros y la detracción de 2 puntos.

 Por llevar la música alta en lugares de descanso, puede ser sancionado entre 80 y 100 euros, en hospitales o solo por molestar a los vecinos. Atención al claxon, sólo permite su uso en caso de emergencia, para evitar un accidente o si se va a adelantar y se quiere remarcar la maniobra. Cualquiera que no sea uno de estos tres citados, supondrá una sanción de 80 euros.
Por otro lado, esta infracción es muy común, circular por el carril izquierdo o el central si el de la derecha está libre puede ser multado con 200 euros.

Las discusiones al volante, el 'tick' de mordernos las uñas por nerviosismo, besar al copiloto o hacer una peineta a otro cucho se consideran distracciones y pueden ser sancionados hasta con 80 euros.

Si un guardia nos sanciona por hablar por el móvil mientras repostamos deberemos pagar una multa de hasta 91 euros
El Reglamento General de Circulación avisa de que un conductor podrá ser sancionado por simplemente no dejar sus orejas a la vista. Ahí está el caso de llevar auriculares, etc…


CONCLUSIONES:


Estoy convencido, que más de una vez se ha puesto la mano en la cara mientras se ha visto observado como actor de más de una de las infracciones que les he recordado, como aquellas que más se comenten en nuestro país.

Seguro que ha sentido algo de pudor, cuando se ha visto reflejado en la pantalla de su vida al volante, también es verdad, que cabe la posibilidad de que no haya sentido nada, condición sine qua non, del talante con el que va usted por la vida. Dando absolutamente igual de todo, y mal ejemplo para los que le rodea, sobre todo para sus hijos. En el mundo tiene que haber de todo, hasta penosos actores, que no saben o no quieren.

De todos modos, en esto de conducir, no estaría mal que vaciáramos los cajones de nuestra conciencia, y analizáramos un día como están de llenos, ¡ya saben! INFRACCIONES, ASPECTOS TÉCNICOS Y ADMINISTRATIVOS DEL VEHÍCULO, en definitiva, como nos conducimos por la vida, con la seguridad de que no nos hacemos daño a nosotros mismos y lo que es mejor a los demás. Qué no tienen culpa.

Buen fin de semana familia.

Pepe Bejarano