martes, 28 de marzo de 2017

LA INTELIGENCIA EMOCIONAL, CUALIDAD IMPRESCINDIBLE PARA LOS INGENIEROS FORD QUE CREAN LOS COCHES DEL FUTURO

El estereotipo hace que los ingenieros especializados sean retratados como personas carentes de habilidades sociales
Un estudio único en su categoria muestra que tales habilidades constituyen casi una tercera parte de la efectividad de los empleados
Ford va a implantar en Europa formación en inteligencia emocional
Los servicios de inteligencia de los países también ponen énfasis en la necesidad de inteligencia emocional y un alto coeficiente intelectual

 En las películas, James Bond resuelve problemas con sus puños y la ayuda de la inteligencia privilegiada de Q, cuyos gadgets futuristas y mortales suponen una gran ayuda. Ser bueno escuchando no forma parte del conjunto de habilidades de 007.

Del mismo modo que los equivalentes de James Bond en la vida real precisan en la actualidad toda una gama de habilidades sociales, ocurre lo mismo con los compañeros de Q en el sector de la automoción, los ingenieros que trabajan en los coches del futuro*.

Ford va a implantar formación en materia de inteligencia emocional para sus empleados en Europa, a través de un curso con la Universidad RWTH de Aachen, entidad colaboradora de Ford en materia de investigación en Alemania.

"Tradicionalmente, los ingenieros siempre han sido vistos como colaboradores individuales, centrados en las habilidades técnicas, los conocimientos y la imaginación", asegura el profesor Richard Boyatzis de la universidad Case Western Reserve de Ohio. "Al contrario de la percepción común, los ingenieros no trabajan solos. Lo hacen en equipos multidisciplinares con clientes diversos. La habilidad para trabajar con otros es un factor muy a tener en cuenta".

Según un nuevo estudio pionero en su sector, escuchar, entender e inspirar a compañeros de trabajo puede suponer hasta un 31 por ciento de la efectividad de un trabajador. Este fue un hallazgo clave en el estudio realizado con ingenieros de Ford -y sus compañeros e informes- cuando se les preguntó si les gustaba su lugar de trabajo y cómo cooperan y debaten sobre ideas para el futuro. El estudio también concluyó que era posible predecir el entusiasmo de los ingenieros acerca de los diversos proyectos con solo saber cómo se comunicaban éstos.

"La inteligencia emocional busca identificar emociones en ti y en otros, y saber cómo manejarlas y gestionarlas", afirma Rocío Luna, mediadora y coach de equipos de Formación y Consultoría de Ford Europa. "Buscamos ofrecer una mejor formación a nuestros ingenieros para que puedan reconocer sus propios sentimientos y leer los de otras personas, para que puedan gestionar mejor cuando una persona enojada pueda ser una fuente potencial de problemas, una persona feliz esté más predispuesta a colaborar o una persona estresada quiera hablar".

En una era en la que la importancia de la inteligencia artificial y los robots es cada vez mayor, se espera que la gente se centre en habilidades y capacidades que la inteligencia artificial tiene problemas para replicar: entender, motivar e interactuar con seres humanos.**

Ford cuenta con una red de diez centros de investigación e ingeniería en todo el mundo incluidos Merkenich en Alemania, Dunton en Reino Unido y Goldcuk en Turquía- que reúnen el talento de 25.000 ingenieros. La compañía inauguró recientemente el centro de Innovación de Merkenich, que ofrece a los empleados talleres específicos bajo demanda, formación y concursos de ideas, acceso anónimo a investigación e información en profundidad personalizada, así como consulta de patentes.


"En muchas escuelas de ingeniería y programas se otorga poca atención a la inteligencia emocional y social. Pero las compañías se enfrentan a una crisis de motivación, ya que tres de cada cuatro empleados aseguran no sentirse implicados en su trabajo. Nuestra investigación muestra lo importantes que son las emociones", ha añadido el profesor Boyatzis.