viernes, 10 de marzo de 2017

FORD PRUEBA LA IMPRESIÓN 3D A GRAN TAMAÑO PARA EXPLORAR SUS APLICACIONES EN MATERIALES LIGEROS Y PERSONALIZACIÓN

Ford Motor Company está realizando pruebas de impresión 3D de piezas de coche de gran tamaño utilizando la impresora 3D Stratasys Infinite Build.
Ford es la primera empresa de automoción en poner a prueba esta tecnología con Stratasys, y explora en la actualidad su potencial utilización en futuros vehículos fabricados en serie, como modelos Ford Performance o piezas personalizadas



La impresión de piezas de gran tamaño como spoilers de coches, cada vez más asequible y eficiente, podría beneficiar tanto a Ford como a sus usuarios. Las piezas impresas pueden ser más ligeras que su equivalente manufacturadas y pueden ayudar a mejorar la eficiencia de combustible
DEARBORN, 7 de marzo de 2017 – Ford Motor Company está explorando cómo imprimir piezas y componentes de gran tamaño pertenecientes a automóviles para su aplicación en prototipos y futuros modelos fabricados en serie, ofreciendo una manera más eficiente y asequible de producir estampación, piezas de prototipos o componentes en pequeñas cantidades, por ejemplo para modelos Ford Performance o piezas personalizadas.

“Con la tecnología Infinite Build, ahora somos capaces de imprimir piezas y componentes de gran tamaño, lo que nos permite ser más ágiles en repeticiones de diseño”, asegura Ellen Lee, jefe técnico de Ford en investigación de fabricación. “Estamos muy emocionados por tener acceso a la nueva tecnología de Stratasys para poder encabezar el desarrollo de la impresión en gran escala para su aplicación en el sector de la automoción”.

El nuevo sistema de impresión 3D está ubicado en el Centro de Investigación y Desarrollo de Ford en Dearborn.

Una tecnología emergente de fabricación

Conforme la impresión 3D va convirtiéndose en algo cada vez más eficiente y asequible, las empresas están utilizando esta tecnología emergente para fabricar aplicaciones en todo tipo de ámbitos, desde el aeroespacial a la educación o la medicina. La creciente popularización de la impresión 3D se ha producido gracias a recientes avances tecnológicos, nuevas áreas de aplicación y el apoyo gubernamental, según datos de Global Industry Analysts Inc. De aquí a 2020, se espera que el mercado global para el sector de la impresión 3D alcance los 9.000 millones de euros, según informa esta organización.

En el futuro, la impresión 3D podría ofrecer ventajas inmensas al sector de la automoción, incluyendo la posibilidad de fabricar piezas más ligeras que pueden ayudar a mejorar la eficiencia de combustible. Por ejemplo, un spoiler impreso en 3D puede pesar menos de la mitad que su equivalente de metal fundido.

Además, la impresión 3D es un método más eficiente de producir piezas en cantidades pequeñas, como prototipos o componentes especializados para modelos de competición. Ford también podría utilizar esta tecnología para estampación y piezas personalizadas para sus clientes.

Cómo funciona

Las especificaciones para la pieza se transfieren desde el programa de diseño por ordenador al ordenador de la impresora, que analiza el diseño. Después, el dispositivo empieza a funcionar, imprimiendo una capa de material cada vez, en este caso, plástico, y apilando gradualmente las capas hasta formar un objeto 3D completo.

Cuando el sistema detecta que el contenedor de la materia prima está vacío, un brazo robótico lo reemplaza automáticamente por uno lleno. Esto permite que la impresora funcione durante horas o incluso días sin supervisión.

Ventajas de la impresión 3D

Aunque la impresión 3D todavía no es suficientemente rápida para volúmenes altos de producción, resulta un método más eficiente de producir volúmenes reducidos de componentes, como prototipos y piezas especializadas de coches. Además, cuando se ve sometida a las limitaciones de los procesos de producción en masa, las piezas pueden ser diseñadas para funcionar de manera más eficiente.


Utilizando los métodos tradicionales, un ingeniero podría crear una maqueta por ordenador de una pieza y después tendría que esperar meses a que se crease un prototipo. Con la impresión 3D, Ford puede imprimir esa misma pieza en cuestión de días y a un coste significativamente menor. Por ejemplo, un prototipo de un nuevo colector de admisión podría fabricarse en un par de días frente a los varios meses del método tradicional, y a un precio mucho más reducido.