sábado, 18 de febrero de 2017

PAL-V YA VENDE SUS COCHES VOLADORES: ASÍ ES LIBERTY PIONEER, SU PRIMER MODELO

El coche volador es ya una realidad. PAL-V, la empresa holandesa dedicada a la fabricación de estos revolucionarios vehículos, ha comenzado a vender sus primeros modelos comerciales.

El denominado Liberty Pioneer será el primero en llegar a los clientes que lo adquieran, es decir, aquellos que abonen los 599.000 dólares (564.000 euros) en los que se ha fijado su precio. Una vez se hayan materializado todas las entregas, comenzarán las de una segunda versión más 'asequible', el Liberty Sport, cuyo precio es de 399.000 dólares (375.000 euros). La diferencia entre ambos es que el primero admite personalizar su interior y exterior.


Tras ocho años de trabajo y cinco después de dar a conocer los primeros detalles de este proyecto revolucionario para el transporte aéreo y terrestre, PAL-V ha puesto en el mercado sus coches voladores. Estos pueden reservarse ya a través de su página web, previo pago de un deposito por valor de 2.500 dólares. Las entregas comenzarán a finales de 2018, con lo que la entidad cumplirá con su promesa.

El Liberty Pioneer cumple con la normativa vigente en la legislación europea y estadounidense tanto de aviación como de circulación por las carreteras, de acuerdo con la firma. Se trata de un vehículo con tres ruedas y de dimensiones similares a las de un coche convencional (4 metros de longitud, 2 de anchura y 1,6 de alto.), pero cuenta con una hélice que se despliega con ayuda de un mástil para poder sobrevolar las ciudades. Esta se sumerge en el cuerpo del vehículo o se despliega según se vaya a circular por tierra o aire, y el tiempo que ello conlleva es de entre 10 y 15 minutos. Su sistema de propulsión se basa en dos motores Rotax.

Para despegar, aunque no requiere de un contacto permanente con las torres de control de los aeropuertos, sí está sujeto a las normativas aéreas y no puede iniciar el vuelo en cualquier espacio puesto que necesita al menos 165 metros de pista para elevarse y unos 30 metros para aterrizar. La compañía, además, incluye con la compra un curso de conducción del vehículo, lo que no exime de la necesidad de contar con licencia de piloto (PPL o LAPL), así como el permiso de conducir.



En cuanto a la circulación por carretera, este está equipado con el denominado Estabilizador Dinámico en Curva (DCS, por sus siglas en inglés), lo que le permite rabajar la suspensión para acomodarse en los giros y ofrecer mayor agilidad de conducción.

Su motor, de 100 CV, le permite alcanzar una velocidad máxima por asfalto de 160 km/h y lograr el 0 a 100 km/h en tan solo nueve segundos. El consumo homologado de combustible es de 7,6 litros a los 100 km y dispone de una autonomía de 1.315 km con un solo depósito.

Por su parte, en el aire la velocidad de crucero es de 160 km/h y la máxima de 180 km/h. Puede volar a una altura de hasta 3.500 metros, con una carga máxima de 246 kg, y sin tener que repostar combustible durante 400 o 500 km, dependiendo de las circunstancias climatológicas.


PAL-V certifica así su premura en el mercado innovador de los coches voladores, no obstante, sus rivales vaticinan una dura competencia en un futuro inminente. Lilium Aviation, creado por uno de los fundadores de Skype; el proyecto de Larry Page, fundador de Google; o los taxis voladores de Airbus, que iniciará las pruebas este mismo año, entre otros, dejan entrever una rápida e interesante innovación en este sector.