sábado, 25 de febrero de 2017

LA ROTONDA

REGRESO AL FUTURO DEFINITIVO




Siendo muy optimista de aquí a diez o quince años, con las infraestructuras necesarias, podremos ver a los primeros coches autónomos circulando por las carreteras española.

Con éste tipo de vehículos, casi perfectos, las marcas se pondrán las pilas, la post venta será una realidad en los concesionarios con otra visión de futuro, las preparaciones de los vendedores hablaran de los beneficios de los nuevos y futuristas vehículos, de lo poco que consumen, de equipamientos digitales y confortables. Es evidente que, si no conducimos nosotros, tendrán que prepararnos el interior del vehículo como parte de nuestra oficina, el wifi, se quedará obsoleto y se invertirán en nuevas y más seguras conexiones inalámbricas. Podremos gestionar desde el vehículo mientras él nos lleva a casa o a donde tengamos que ir con toda comodidad y sobre todo con toda seguridad.

Se imaginan, cuando la mayoría de los vehículos sean autónomos la lacra de los accidentes de tráfico serán historia, los alcance entre vehículos habrán pasado a mejor vida, seguro que los peatones dispondremos de una pulsera o algo parecido, que nos avisará de la presencia de los vehículos. Y que me dicen, la vuelta que tendrán que darles las compañías de seguros a su gestión si no existen accidentes. Bueno podríamos asegurar la reparación de post venta de los vehículos que, seguro que se averiarán poco, me costarán un pico y el otro, si se diera el caso.

Todo cambiará en la sociedad, estoy convencido, será distinta, y tendremos que adaptarnos a las nuevas comodidades y necesidades. Se acabaron las multas, la DGT tendrán que buscar otras nuevas líneas recaudatorias en este sentido.

Sin duda, la Sanidad gastará menos en pacientes que ya, no habrán sufrido accidentes automovilísticos.
Lo que no me consta todavía, es si habrá motos o artefactos de dos ruedas que sean autónomos. Es evidente, que todo vehículo que circule por las carreteras del mundo deberá estar conectado de una forma u otra.

¡Cuántas preguntas por contestar!
¿Los vehículos autónomos podrán conducirse de modo manual cuando lo estime oportuno el conductor?
¿Tendremos otro reglamento de Seguridad Vial?
¿Cómo serán las carreteras y autopistas?
¿Existirán las autoescuelas?
¿Qué preparación será necesaria para conducir, manejar o programar un vehículo autónomo?
¿Existirán las señales verticales, horizontales y luminosas como las conocemos hoy?
Y la Policía Local y Agrupación de Tráfico de la Guardia Civil ¿Cuál serán sus cometidos?
¿Será obligatorio que toda persona, animal o artefacto que ocupe la vía deba ir interconectado?

CONCLUSIÓN:

Por mucha imaginación que queramos ponerle, mucho tendrán que cambiar las cosas para que ese mundo idílico, donde el índice  0 de accidentes y víctimas se ponga en marcha.

Estamos con las probaturas incipientes, los datos incluso hablan de 2030 y que todo usuario de vehículos optará por un vehículo autónomo. Parece ser que si antes alguien no cambia de un plumazo esta idea, todo parece indicar, que el futuro pasa por la electricidad, coches autónomos, autobuses autónomos, la autonomía de los vehículos será una realidad. Espero que el recibo de la luz sea mucho más barato, o que “llueva mucho” sino esto no va a haber quien lo soporte.

Por otro lado, me pregunto si el VEHÍCULO AUTONÓMO, chocará frontalmente con algunas líneas de negocios actuales. Creo que o gestionamos bien la idea o para muchos   EL NEGOCIO SE IRÁ A PIQUE. Apostamos por un empresario más preparado y con habilidad para que  a todos los adelantos científicos e industriales le den la vuelta y se adapten a nuevas versiones de negocios que seguro que surgirán con estas iniciativas.

No obstante, apostaremos desde TODOMOTOR noticias, por un servicio público más cercano y asequible. Y aunque la “Ciencia avanza que es una realidad” no perdamos el norte y hagamos una sociedad a medio plazo de grandes emprendedores en el sector de automóvil y más segura. Qué los vehículos los programemos para viajar, que sean nuestras oficinas y negocios sobre ruedas, o que más a largo plazo los turismos se conviertan en artefactos voladores, de momento, pongamos los pies sobre el suelo, aceptemos nuestra realidad y también las normas de tráfico que nos regimos en la actualidad.

Nada de beber, nada de correr, nada de temeridad al volante, nada de distracciones, será un primer paso para que el futuro sea más prometedor, y después, ya veremos o verán nuestras futuras generaciones.

Familia, ¿Quién nos iba a decir a todos que con un dispositivo del tamaño de un paquete de tabaco íbamos a realizar tantísimas tareas? Incluso hasta a hablar conduciendo, sin tener que hacerlo. 

En fin, el siglo XXI ya está en marcha.
¿No subimos a él o nos tiramos en marcha?

Feliz presente y mejor futuro.

Pepe Bejarano