martes, 14 de febrero de 2017

LA CAÍDA DEL PARO Y LA MEJORA DE INGRESOS DE LAS FAMILIAS IMPULSAN EL MAYOR CRECIMIENTO DEL TRANSPORTE PÚBLICO EN LA ÚLTIMA DÉCADA

El año 2016 cerró con buenas noticias para el transporte público urbano.

Después de que en 2015 se produjese el primer aumento de viajeros desde que comenzó la crisis -con un incremento del 1,5%-, la tendencia se consolidó en 2016, con el mayor incremento de la última década. Un crecimiento que viene motivado, entre otros factores, por la caída del paro y los mayores ingresos de las familias, según la Asociación de Empresas Gestoras de Transportes Colectivos Urbanos (ATUC).


El paro y el transporte público son dos variables inversamente proporcionales, ya que si los ciudadanos no tienen que ir a trabajar, no tienen tanta necesidad de desplazarse –de hecho el 40% de los viajes en transporte público están motivados por asuntos laborales-. Por ello, la mejora del empleo en España –que en 2016 se redujo en 390.534 personas, hasta los 3,7 millones de parados- ha potenciado este crecimiento del número de viajeros en el último año, que ascendieron hasta los 2,83 millones, un +2,3%.


Precisamente, el elevado desempleo registrado durante los peores años de la crisis provocó que el transporte público perdiese más de un 10% de los usuarios –una caída de más 300 millones de viajes- entre 2008 y 2012. Si bien la incipiente recuperación económica que comenzó en 2014 ha reflotado el uso del metro, el bus y el tren.
Cuadro 1. Evolución del desempleo y el uso del transporte público
Año
Nº desempleados (millones)
Viajeros transportados (millones)
Variación uso transporte público
2008
3,1
3.134
-0,5%
2009
3,9
3.017
-3,7%
2010
4,7
2.916
-3,4%
2011
5,3
2.935
0,3%
2012
6,0
2.804
-4,4%
2013
5,9
2.729
-2,1%
2014
5,5
2.731
0,07%
2015
4,8
2.771
1,5%
2016
3,7
2.835
2,3%
Fuente: ATUC a partir de datos del Instituto Nacional de Estadística (INE) 


Este aumento del mercado de trabajo tiene otro efecto paralelo, el incremento de los ingresos de las familias y, con ello, su mayor gasto. Según los últimos datos del INE, la renta anual de las familias españolas aumentó por encima del 4% en 2016, lo que permite destinar parte de esos ingresos al uso del transporte público con mayor asiduidad, sobre todo si se tiene que acudir diariamente al trabajo o a estudiar.

Una nueva mentalidad respecto al TP

Aunque los factores económicos han sido decisivos en el aumento de los pasajeros del transporte público, hay otra serie de condicionantes que se van gestando poco a poco en las capitales españolas y, sobre todo, en la mente de los usuarios. Los altos niveles de contaminación que se están alcanzando en las grandes capitales y las mayores aglomeraciones de tráfico están impulsando medidas para potenciar el uso del transporte público y una movilidad más sostenible.

Iniciativas como el cierre de la Gran Vía de Madrid a los vehículos particulares las pasadas navidades –días en los que se produjo un aumento del transporte público del 4% respecto al mismo periodo de 2015- suponen un punto de inflexión y un cambio de paradigma en las ciudades, que buscan dar más espacio a los ciudadanos a la vez que se potencia un modelo de movilidad sostenible, eficiente y eficaz. Algo que, según el secretario general de ATUC, Jesús Herrero, “supone un reto para el transporte público, pero también una oportunidad para demostrar a los ciudadanos que el metro o el autobús resuelven sus necesidades de movilidad”.