domingo, 8 de enero de 2017

EL MUSEO OLÍMPICO Y DEL DEPORTE "JUAN ANTONIO SAMARANCH"

El Museo se encuentra situado en el mítico Montjuïc, lugar emblemático para la historia del motor en nuestro país pues por sus calles hace años se disputaban carreras de gran prestigio, un circuito urbano que todavía se utiliza para que rueden por aquel trazado vehículos clásicos durante el Autoretro Barcelona. En la acera, se encuentra un monumento en honor al circuito y a todos los vencedores que por dicho asfalto ganaron una carrera del Mundial de Formula 1 o de las 24 horas de motociclismo, competiciones que a día de hoy, alberga el Circuit de Barcelona-Catalunya en la localidad de Montmeló.


No queda aquí lo de rendir homenaje a un circuito, algo normal teniendo en cuenta que hablamos del Autódromo de Terramar, del cual ya os hablamos hace tiempo en este artículo. Sin duda ser el primer circuito permanente de España le da una categoría, ser el tercero de Europa tras Brooklands y Monza le hace ser legendario, pero lo de ser el único de estos que se conserva en estado virgen le convierte en una joya histórica de las que publicistas e incluso cineastas han sido conocedores de primera mano, mientras que las instituciones miran hacia otro lado mientras se enorgullecen de la historia del motor en nuestro país. Pero bueno, esto último es otra historia que esperemos cambie algún día.

Motor en el Museo Olímpico

Es curioso el modo en que está expuesto, pues no se encuentra en el suelo si no en la pared, pero ver un Formula 1 desde la vista que sea sin duda impresiona. Lo mejor es que encima es el precioso Mercedes con el que en su día corría Mika Hakkinen por los distintos circuitos de todo el Mundo, además también se encuentra su equipación expuesta sobre un maniquí junto al monoplaza. Obviamente los coches ocupan mucho espacio, pero alguno más hay expuestos, como uno de rally.

En temática motociclista, destacan un par de casos, aunque el primero es muy especial por su poco conocimiento. Entre las joyas del museo, se encuentran diplomas de campeón, trofeos e incluso las vestimentas de competición de Alfredo Flores, uno de los primeros pilotos del país (debutó en 1932) que ganó el Campeonato de España de 350cc sobre una Norton en tres ocasiones. El otro caso es el Angel Nieto, del que incluso hay una huella suya marcada en el suelo de la calle. el 12+1 veces campeón del Mundo "se encuentra" en el museo gracias a la Derbi 50cc con la que disputó y ganó el Campeonato del Mundo de 1969.

No podemos olvidarnos del fundador del trial contemporáneo, si bien el amo y señor es Toni Bou con sus 20 títulos de Campeón del Mundo, mucho antes hubo un hombre que modernizó dicho deporte. No hablamos de otro que del gran Jordi Tarrés, el Museo Olímpico y del deporte cuenta con la Beta con la que el mítico piloto español ganó el mundial en el año 1987. Hay otros detalles, como varios monos de competición de motociclismo expuestos, concretamente de los pilotos: Salvador Cañellas, Alex Crivillé, Emilio Alzamora, Jorge Lorenzo, Julián Simón, Toni Elías, Marc Márquez y Marco Simoncelli.


Precisamente de este último hay un espacio precioso gracias a la generosidad de sus padres y del esfuerzo de aquellos que lucharon por hacerlo. Es un lugar de homenaje muy especial al piloto italiano donde se recuerda su trayectoria, se muestran objetos suyos o sobre él y las dedicatorias de varios de sus compañeros que dejaron plasmadas el día de la inauguración. Entre los objetos destacan unos guantes y casco de cuando corría en MotoGP y una equipación completa de cuando disputaba el Mundial de 250cc, categoría de la cual fue Campeón del Mundo.

Fuente: Motor y racing