miércoles, 4 de enero de 2017

EL COCHE DIGITAL MULTIPLICA POR DIEZ EL NEGOCIO TRADICIONAL

    La industria del motor tiene claro que la revolución digital está a la vuelta de la esquina y quien no acelere sus procesos se quedará en tierra para siempre. De esa forma, las directrices del mercado prometen cambiar en los próximos años de manera que el ecosistema digital del coche creará más negocio y riqueza que la venta del vehículo en sí mismo.



A grandes rasgos, el software tendrá más valor que el hardware. Las anteriores conclusiones se desprenden de un estudio de KPMG, elaborado entre 1.000 altos directivos del sector, en el que también se apunta que "un vehículo digitalizado y conectado generará más beneficios que coches no conectados". La expresión máxima de los coches digitales son los denominados automóviles autónomos, es decir, aquellos que no requieren del concurso humano para su circulación.

El informe asegura que "un 76% de los encuestados está de acuerdo con que un vehículo digitalizado y conectado generará más ingresos que diez vehículos no conectados". Ante esta situación, el 82% de los directivos da por hecho que alguna gran compañía tecnológica irrumpirá en el negocio del motor con su propio modelo. Pero, al mismo tiempo, los mismos expertos creen que "que un coche de Silicon Valley se ensamblará en una cadena de una de las empresas tradicionales del sector".


Lo que no queda claro son cuáles serán las relaciones que mantendrán las firmas automovilísticas tradicionales con las tecnológicas. El 45% apuesta por la cooperación y el 55% aboga por una situación de tensión competitiva entre ambas. Según Francisco Roger, socio de KPMG responsable del sector de Automoción, la industria del motor "se mueve ahora entre dos mundos: el offline y el online, y ambos coexistirán y se entrelazarán. Lo que está en juego es quién ocupará cada lugar en la nueva cadena de valor, pero no hay duda de que el cliente estará en el centro".