jueves, 15 de diciembre de 2016

LA EMOTIVA SORPRESA A UN PADRE QUE ENSEÑÓ A SUS SIETE HIJOS A CONDUCIR CON UN FORD FIESTA DE 1978

Siete hermanos a los que su padre enseñó a conducir con el mismo coche de la familia organizan una puesta a punto sorpresa poco después de que le diagnostiquen cáncer
Esta familia italiana considera a su Ford Fiesta como un "octavo hijo" con el que han recorrido 245.000 kilómetros en clases de conducción, volviendo del hospital tras el nacimiento de un nuevo hijo o en vacaciones de verano



Fans del Fiesta en Alemania ayudan a localizar materiales difíciles de encontrar del Fiesta de 1978 para conseguir la codiciada placa dorada de vehículo clásico
COLONIA. 13 de diciembre, 2016. Los hijos de Carlo Tedeschi tienen nombres tradicionales: Cristina, Mónica, Francesco, Massimo, Paolo, Valentina, Chiara y... ¿Fiesta?





No es que a Carlo y su esposa Gianfranca se les acabasen los nombres de pila italianos, sino que consideran a su Ford Fiesta blanco, adquirido hace 38 años, como su octavo hijo. Cuando hace dos años le diagnosticaron un cáncer a Carlo, sus "otros" siete hijos decidieron inmediatamente restaurar a su hermano motorizado para que este luciese su esplendor original.

"El Fiesta ha sido una parte fundamental de nuestra familia. Mis dos hermanas más jóvenes y yo no solo aprendimos a conducir con el Fiesta, sino que mi padre nos trajo a casa desde el hospital al nacer en él", afirma Paolo, de 34 años, el varón más joven. "Sabíamos que el sueño de mi padre es que el coche vuelva a estar como nuevo. Ha estado ahí en bodas, vacaciones... es como un hermano o hermana más. Todo el mundo conoce nuestro coche. Somos la familia Fiesta".

Puedes ver el vídeo ahora: https://youtu.be/50bcUc6Y0Dk



Todos los hermanos Tedeschi, de edades comprendidas entre 28 y 46 años, aprendieron a conducir en el Fiesta, que Carlo compró nuevo en un concesionario próximo a su hogar en Sant'Ilario d'Enza, en la región italiana de Reggio Emilia. El único coche recién salido de fábrica que adquirió tiene ahora 245.000 kilómetros recorridos y empezaba a mostrar señales de deterioro.

Para lograr el estatus de clásico y una placa dorada especial, un vehículo debe estar compuesto únicamente por piezas originales. La más difícil era el tejido de los asientos, imposible de encontrar en Italia. Sin embargo, cuando la historia de Carlo y su familia llegó a oídos de los fans alemanes del Fiesta, estos hicieron todo lo posible para encontrarlo. La familia Tedeschi también fue invitada de honor en la presentación del nuevo Fiesta en el evento Go Further en Colonia.


"Vuelve a ser un coche precioso. Ojalá a mí se me pudiese restaurar tan fácilmente", cuenta Carlo.